Categoría: Detrás de la careta

  • Detrás de la Careta… Daniel Ojeda Butriago (CRC)

    Detrás de la Careta… Daniel Ojeda Butriago (CRC)

    Nombre: Daniel Ojeda Butriago
    Lugar y fecha de nacimiento: San José Costa Rica, 15 de octubre del 2004
    Club al que pertenece: club de esgrima San José
    Peso: 75 kg
    Estatura: 1.73 mts
    Arma: Espada
    Orientación: Diestro

    Sonriente como cada vez que entra a una sala de armas y sube a las pedanas, así nos recibió el costarricense Daniel Ojeda Buitrago, quien por segunda vez nos abre las puertas para la sección Detrás de la Careta y nos revela todo su proceso y crecimiento, ahora como esgrimista Juvenil.

    TW: ¿Cómo llegó al mundo de la esgrima y a qué edad? ¿Quién le inspiró o motivó a iniciarse en este deporte?

    DO: Me inicié en el deporte por un tema relacionado a la salud. Estuve en varias disciplinas como la natación y el futbol, pero esos fueron más por decisión de mis padres y al final fui yo quien eligió a la esgrima.

    TW: ¿Qué es lo que más le gusta de la esgrima?

    DO: Me gusta que más allá de ser una espada, es un deporte que te permite pensar mucho en planificar una estrategia, a diferencia de los deportes colectivos. La esgrima me permite ser más yo, ser más libre y tomar mis propias ideas.

    TW: ¿Quién es tu mayor fan?
    DO: Mi mamá, ella es la que me apoya. En momentos que he caído, ella es la que me empuja, la que me dice vamos Dani tu puedes. Ella es mi bastón como quien dice.TW: ¿Cuál es el mejor consejo que tu mamá te ha dado?
    DO: Que me levante y que sea valiente en todo en lo que haga en la vida.

    TW: ¿A qué esgrimista del pasado o de la actualidad admira y por qué?

    DO: Desde pequeño que entré a la esgrima admiro a Rubén Limardo, su historia me motiva mucho, es alguien que conocí en persona y ya le he dicho varias veces que le voy a ganar y cuando tire contra él, le voy a ganar.

    Lo admiro por lo que logró, por ese oro olímpico, yo también quiero un oro olímpico para mi país. Él ha dado mucho a la esgrima latinoamericana.

    TW: ¿Cómo compagina su vida personal con la vida deportiva?

    DO: Usualmente los fines de semana son momentos donde puedo salir con amigos. Mientras que entre semana hay horarios donde estoy libre y ahí quedamos para vernos y también después de las competencias, varios de mis mejores amigos están en la esgrima y después que competimos salimos a pasar un rato.

    TW: ¿Cuántas horas entrena a diario?

    DO: Entreno alrededor de cinco hora de lunes a jueves, mientras que los viernes si bajan un poco las cargas a hora y media o dos horas.

    TW: ¿Tiene alguna dieta especial? ¿Hay algún alimento que no consuma?

    DO: A diario trato de comer verduras, ensaladas, y carnes en todas las comidas pero nada en exceso. Me gustan los dulces pero trato de evitarlos lo posible.

    En mi dieta incluyo frutas para tratar de regular y balancear lo que como.

    Antes de competir trato de comer cosas livianas.

    TW: ¿Qué sueño tiene como atleta y cuál a nivel personal?

    DO: Ser campeón olímpico. A su vez, convertirme en alguien que pueda ayudar a cumplir los sueños a la mayor cantidad de personas posible.

    TW: ¿Cómo te ves luego de culminar tu carrera como atleta?

    DO: Me veo en la esgrima, pero más como parte de la federación o parte del Comité Olímpico, pero hay que ver como irán las cosas, el tiempo lo dirá, pero si me gustaría ser un federativo. También me gustaría tener mi propia fundación.

    TW: Nos gustaría que nos contara alguna anécdota que recuerde por algún motivo especial.

    DO: En el mundial de Bulgaria, con un compañero pagamos un alojamiento juntos. La cuestión era que nuestro vuelo llegaba muy tarde y además para llegar al sitio de competencia teníamos que hacer un viaje en tren desde la capital (Sofía).

    Luego, llegamos al alojamiento a las 2:00 a.m. y nadie nos respondía, la puerta estaba cerrada, estábamos solos en la calle del pueblo, tuvimos que caminar un par de kilómetros hasta una gasolinera y nos quedamos ahí durmiendo hasta que abrieran el sitio del alojamiento.

    TW: ¿Podría compartir con nosotros un momento difícil de su vida?

    DO: Es algo que también uso de motivación. Una vez haciendo fútbol, un chico me dijo que no quería jugar conmigo porque no servía para nada, esa frase me marcó mucho, hasta hoy en día retumba en mi mente, pero cuando la recuerdo me motiva y me digo claro que sí sirvo y soy bueno para esto.

    TW: ¿Cuál ha sido el momento más feliz en su vida?

    DO: Cuando mi entrenador me dice que soy el error más importante de su vida.

    Esto se debe a que en mis inicios, mi entrenador había visto talento en un chico de mi escuela y el pensó que mi mamá era la madre de ese muchacho y le dijo “su hijo es talentoso he increíble y necesito llevarme a ese muchacho a mi club.

    Ella me lo cuenta y yo me puse muy feliz, porque nadie había dicho esas cosas de mí. Cuando llegué el sábado al club, el entrenador me vio y no sabia quien era yo. Se da cuenta del error porque a los días ve a la madre con él chiquillo que le había puesto el ojo.

    Años después, cuando me convertí en el único de esa generación en ir a panamericanos, mundiales, entre otros, él me confianza que mi elección fue un error pero un error que le cambió la vida para bien.

    TW: ¿Cómo se levanta tras una derrota?

    DO: En el momento sé que puedo dar más y pienso en lo que pasó en el combate. Pero luego lo uso como motivación, como parte de un aprendizaje o de un fogueo que me hace pensar que en los próximos combates o eventos, las cosas pueden mejorar y no dejarme decaer por la derrota.

    TW: ¿Con qué frase que refleje su filosofía de vida se identifica?

    DO: Tu puedes… ahora mismo hay que superar los límites.

    TW: ¿Cuál es el oponente que se la ha puesto difícil en sus años de competencia?

    DO: No recuerdo nombre de alguno en particular. Pero si hablamos por países los estadounidenses se me han complicado mucho he incluso me han sacado de medallas en algunas competiciones.

    TW: ¿Qué consejos les daría a los nuevos esgrimistas?

    DO: Poner siempre las cosas en manos de Dios. Si uno en verdad tiene el sueño, hay que pelear por el, buscarlo y darlo todo, pero a pesar de que se vea lejos, siempre hay que poner las cosas en manos de Dios, porque es él quien tiene la última palabra.

    TW: ¿Cuáles son los próximos retos?

    DO: Pasar de la categoría junior a la senior, tratar de ganar el oro mundial en la categoría juvenil para luego enfocarme en la categoría mayor que es más pesada y más dura.

    Por Alberto Peluso. Lcdo. en Comunicación Social, Periodista Redactor de Deportes.

  • Detrás de la Careta… Cristina de Vargas Hilla (ESP)

    Detrás de la Careta… Cristina de Vargas Hilla (ESP)

    Nombre: Cristina de Vargas Hilla
    Lugar de nacimiento: Madrid
    Fecha de nacimiento: 01/09/1969
    Club al que pertenece: Valladolid Club d Esgrima (VCE)
    Peso: 63 kg.
    Estatura: 1,65 mts.
    Arma: Espada
    Orientación: Diestra

    Su pasión y talento la han llevado a dejar en alto el nombre de su natal España durante las dos etapas que ha vivido dentro de la esgrima, así ha sido la carrera deportiva de Cristina de Vargas Hilla, quien hoy sigue disfrutando de la disciplina desde la categoría veteranos.

    Escucharla hablar de esgrima refleja el amor y respeto que tiene por el deporte que heredó de su padre y que ha transmitido a su hija y sobrinos, quienes siguen sus pasos sobre las pedanas.

    Aunque reconoce que el cansancio la llevó a alejarse durante 15 años de las pistas y de la selección española absoluta, Cristina regresó con la misma pasión para continuar disfrutando y logrando nuevas satisfacciones.

    En este nuevo capítulo de nuestra sección Detrás de la Careta, conoceremos sobre la carrera y experiencia de Cristina de Vargas Hilla, una espadista española que a pesar de combinar sus oficios laborales y familiares con el deporte, sigue entrenando para lograr su mayor sueño, un podio en el Campeonato Mundial de Veteranos.

    TW: ¿Cómo iniciaste en la esgrima y a qué edad?

    CDV: Inicié en la esgrima con 8 años de edad cuando vivía en Valencia, España. Allí fuimos porque mi padre era militar y dentro de la academia, él practicaba esgrima, así que me metió a practicar junto con mis tres hermanas.
    Ahora, tengo una hija que hace esgrima y es de la selección nacional. E incluso tengo sobrinos que hacen esgrima. Somos una familia completa de esgrimistas -entre risas-.

    TW: ¿Cómo ha sido tu carrera sobre las pedanas?

    CDV: He vivido dos etapas. Primero practiqué desde los 8 años hasta los 30 años, cuando estuve en el equipo nacional absoluto de España, con quien fui campeona del mundo en el año 1994.

    Hice esgrima hasta que me retiré del equipo por cansancio.

    Luego estudié Ingeniería Técnica Aeronáutica, comencé a trabajar, formé una familia y durante alrededor de 15 años, me alejé de la esgrima.

    Después, a raíz de que mi hija quiso hacer esgrima con 11 años, la empecé a llevar a la sala y poco a poco fui retomando el deporte.

    TW: ¿Qué te motivó a hacer esgrima?

    CDV: Al principio fue por mi padre que lo veíamos entrenando y luego el buen ambiente del club me llevó a entrenar todas las tardes.

    TW: ¿Cómo define estos años dentro de la esgrima?

    CDV: La esgrima ha sido una escuela de vida que me ha aportado muchos valores, mucha capacidad de trabajo y de esfuerzo. Ha sido fundamental en mi vida personal y profesional.

    Ha sido una buena experiencia que me ha abierto al mundo, y me ha llevado a conocer gente y países.

    TW: ¿Cuáles consideras que han sido tus mayores logros dentro de la esgrima?

    CDV: Haber sido campeona del mundo por equipos en Atenas en 1994, además de los diferentes títulos individuales en España y el más reciente subcampeonato europeo obtenido este año 2023.

    TW: ¿Qué te hizo perseverar y convertirte en la esgrimistas que eres hoy?

    CDV: Creo que el afán de superación. El ver que eres capaz de dar más de ti de lo que crees y poder superarte a ti mismo.

    TW: ¿Qué es lo más te apasiona de la esgrima?

    CDV: La estrategia.
    La capacidad de combinar la psicología de un asalto con la capacidad física y reflejos para engañar al rival.

    TW: ¿Qué aprendizaje te ha dejado la esgrima?

    CDV: Lo que más he apreciado, es la capacidad de trabajo, esfuerzo y compañerismo que tengo. De verdad considero que incluso en el mundo laboral, noto muchísimo el aprendizaje que me ha dado la esgrima.

    TW: ¿Qué satisfacciones te ha dado la esgrima?

    CDV: Muchas satisfacciones deportivas, muchas alegrías que me han llenado el corazón. Pero también me ha llenado el conocer muchas personas.

    TW: Además de la esgrima ¿Qué otra actividades realizas?

    CDV: Soy Ingeniero y trabajo en una empresa de un sector de la comunicación, donde soy gerente, oficio que comparto diariamente con mi familia.

    TW: ¿Cómo haces para entrenar?

    CDV: Ahora mismo hago cuatro sesiones de esgrima a la semana y luego hago otras tres de preparación física.

    TW: ¿Cómo te preparas antes de una competencia?

    CDV: Días antes de la competencia trato de bajar la carga de trabajo de fuerzas, para tener mejor velocidad y agilidad e intento descansar un poco más en el trabajo, evitando horas extras.

    TW: ¿Realizas alguna dieta como preparación?

    CDV: La verdad es que no realizo dieta pero si suelo tener cuidado en comer cosas pesadas durante la semana previa a la competencia para tener mayor ligereza.

    TW: ¿Escuchas música para entrenar o en las competencias?

    CDV: La verdad es que no. Eso es algo que lo veo mucho actualmente, pero no tengo esa costumbre.

    TW: ¿Cuál crees que pueda ser la clave para ser exitosos a nivel de veteranos?

    CDV: Creo que tener una forma física acorde para poder sentirte ágil. A la edad de veteranos, es importante sentirse con buena movilidad.

    TW: ¿Tienes alguna anécdota durante una competencia que siempre recuerdes?

    CDV: Recuerdo que estando en una Copa del Mundo en Cuba, se me acercó una chica embarazada, para pedirme el pote que yo estaba usando para hidratarme.

    Me lo pidió para usarlo de biberón cuando naciera su bebé. Eso fue algo que me impactó mucho y siempre recuerdo -entre risas-.

    TW: ¿Cuál consideras que ha sido tu momento más emocionante en la esgrima?

    CDV: Pueden ser muchos por todos estos años practicando, pero por ejemplo el subcampeonato de Europa de este año 2023, ha sido muy emocionante y también los éxitos de mi hija en las pedanas. Me emociona mucho verla ganar.

    TW: ¿Algún entrenador o entrenadores que han marcado tu vida deportiva?

    CDV: He estado con diferentes entrenadores que han sido especiales a lo largo de mi carrera, pero pudiese nombrar a Paco Saucedo, que fue la persona que me acompañó durante muchos años en mi época infantil y juvenil.

    TW: ¿Cómo te levantas luego de una derrota?

    CDV: La verdad es que me cuesta asumirlo y paso días dándole vuelta al asalto, buscando que pude haber hecho diferente.

    TW: ¿Qué beneficios tiene la práctica de la esgrima a nivel de veteranos?

    CDV: El entrenamiento te obliga a sentirte ágil de cuerpo y de mente.

    TW: ¿Cuál es tu mayor sueño como atleta ahora mismo?

    CDV: Lograr un podio en un Campeonato Mundial.

    TW: ¿Qué consejos les das a quienes se inician en la esgrima?

    CDV: Que todo trabajo tiene su recompensa. Todo el trabajo que se hace, nunca cae en un saco roto.

    «La esgrima ha sido una escuela de vida que me ha aportado a mi vida personal y profesional» Cristina de Vargas Hilla – Espadista Española

    Por Antonio Vásquez. Lcdo. en Comunicación Social, Periodista Redactor de Deportes. Jefe de Prensa.– Touché Editorial.

  • Jiréh González (NCA): «Hay que perseverar para cumplir los objetivos»

    Jiréh González (NCA): «Hay que perseverar para cumplir los objetivos»

    Nombre: Jiréh Saraí González Salmerón
    Lugar y fecha de nacimiento: 20 de diciembre del 2006, Managua Nicaragua
    Club al que pertenece: Halcones de Batahola Sur
    Peso: 65kg
    Estatura: 168cm
    Arma: Espada
    Orientación: diestra

    Una joven sencilla y concentrada en sus objetivos, así podemos describir a la nicaragüense Jiréh González, quien aún no culmina su pasantía como juvenil y ya se perfila como una de las mejores tiradoras de su región. En este Detrás de la Careta conoceremos parte de su vida y la esgrima.

    ¿Cómo llegó Jiréh al mundo de la esgrima y a qué edad? ¿Quién le inspiró o motivó a iniciarse en este deporte?

    JG: Empecé a los 12 años por recomendación médica, ya que necesitaba estar activa físicamente. Antes estuve en gimnasia y natación, pero cuando vi la práctica de esgrima, quise intentarlo y me terminé enamorando de este deporte.

    ¿Qué es lo que más le gusta de la esgrima?

    JG: La disciplina, porque es algo que me ha ayudado en el ámbito personal, formando mi carácter como persona y como atleta. Creo que es una de las cosas que crea este deporte y es lo que más me gusta de ello.

    ¿Qué les diría a los jóvenes que sueñan con ser atletas destacados, pero no se atreven porque creen que es un camino muy difícil?

    JG: Que el camino puede ser difícil, pero hay que perseverar para cumplir los objetivos. El camino puede ser largo pero si disfrutas el proceso puedes tener éxito como atleta.

    ¿Qué cree que te ha llevado a perseverar hasta convertirse en el/la esgrimista que es hoy?

    JG: Para mí el camino no ha sido sencillo, pero estoy agradecida con mis padres porque siempre han estado allí para apoyarme, porque uno como atletas siempre tiene altas y bajas. Ellos son mi principal apoyo para seguir adelante.

    ¿Qué aprendizajes o cosas buenas ha traído la esgrima a su vida personal?

    JG: Aprendí mucho sobre el compañerismo y compartir conocimientos, ciertamente dentro de la pista no existe al momento del combate, pero fuera de ella es una sociedad, siempre habrá alguien para ti, para aconsejarte, para brindarte un apoyo y uno también está para ellos. Creo que es una de las cosas bonitas que da este deporte.

    ¿Cuáles son las mayores satisfacciones que le ha dado la esgrima?

    JG: El poder siempre salir a competir, sea en competencias nacionales o campeonatos internacionales, siempre será una satisfacción. A pesar de que no siempre se gane o se logre una medalla, el saber que todo esto es parte del proceso me hace feliz. También el poder representar a mi país es algo muy especial.

    ¿A qué esgrimista del pasado o de la actualidad admira y por qué?

    JG: No tengo a alguien en específico porque considero que todos tienen algo especial. Pero si debo mencionar a alguien sería a Vicente Rojas, a quien admiro por ser disciplinado, es alguien a quien le tengo bastante respeto y admiración. Él y yo somos compañeros en el mismo club.

    ¿Cuáles considera que son las cualidades o características más importantes que debe tener un esgrimista?

    JG: Una de las más importantes tiene que ser la disciplina, por otro lado la tolerancia y el respeto también es algo que debe tener un esgrimista, porque a pesar de ciertas situaciones que puedan pasar durante el combate, debe mantener el control y no buscar algún problema tanto con los árbitros o con los rivales. También el factor físico es fundamental, mantenerse bien físicamente.

    ¿Cómo compagina su vida personal con la vida deportiva?

    JG: Trato de dividir bien los tiempos para compartir con los diferentes círculos sociales, tanto con mis compañeros de club como con mis amigos del colegio. Es cuestión de organización para poder tener ese espacio también. No solo es la esgrima y el colegio, también los domingos los comparto con la gente de la iglesia que asisto.

    Todos me conocen, saben lo que hago y así que ellos también comprenden que no todo el tiempo estaré disponible por estar preparándome como esgrimista.

    ¿Cuántas horas entrena a diario?

    JG: Dos horas de lunes a jueves lo que es la esgrima. Pero he implementado este año un plan de condición física, por lo cual el tiempo de entrenamiento puede subir, pero todo depende si me estoy preparando para una competencia, allí cambia a una rutina más ligera para llegar lo menos agotada posible al evento.

    ¿Tiene alguna dieta especial? ¿Hay algún alimento que no consuma?

    JG: No tengo una dieta especial, me gusta comer de todo, no tengo restricciones, no obstante trato de no comer tanta comida chatarra. Siempre busco mantener mi alimentación balanceada.

    ¿Escucha música para entrenar? ¿qué género?

    JG: Para entrenar me gusta escuchar música alegre, que me mantenga activa. No tengo un género en específico, escucho cualquier canción que ayude a levantar mi estado de ánimo.

    ¿Qué hobbies tiene aparte de la esgrima?

    JG: Ir al gimnasio, degustar postres, hacer senderismo y ver series coreanas.

    ¿Qué sueño tiene como atleta y cuál a nivel personal?

    JG: En lo deportivo me gustaría completar algunos objetivos a corto plazo, como hacer algunas cosas que antes no intentaba por miedo, he tratado de superar esos temores para ir mejorando como atleta. Y en general cuando llegue a ser mayor, quiero mirar el camino y sentirme orgullosa de las cosas que logré.

    Nos gustaría que nos contara alguna anécdota que recuerde por algún motivo especial.

    JG: En un Campeonato Centroamericano del 2019 en Costa Rica, yo tiré sable sin ser esta mi arma, un compañero me dirigía mediante señas y sin saber cómo lo hice logré llegar a la final. Allí perdí 5-15, pero realmente es algo gratificante porque nunca en mi vida había tirado sable.

    Para mí, esa medalla es una de las más valiosa porque fue gracias a los compañeros que me ayudaron que logré ir a una final con un arma que nunca había usado.

    ¿Podría compartir con nosotros un momento difícil de su vida?

    JG: Creo que han sido estos últimos dos años, ya que no he logrado obtener el primer lugar a nivel centroamericano, he quedado en la segunda posición en los últimos dos eventos y eso ha sido difícil para mí.

    ¿Cuál ha sido el momento más feliz en su vida?

    JG: Cuando gané mi primera medalla de oro a nivel centroamericano en 2018. Es algo simbólico que atesoro mucho, ya que lo conseguí en el mismo año que empecé a practicar este deporte. También ganar en 2023 el campeonato nacional de mayores, ya que era algo que no esperaba obtener tan pronto en mi carrera.

    ¿Cómo se levanta tras una derrota?

    JG: Trato de reflexionar sobre los errores que cometí y trabajar en ellos. Reflexiono en lo que hice mal y me pongo a trabajar en ello para mejorar

    ¿Con qué frase que refleje su filosofía de vida se identifica?

    JG: Siempre hay que esforzarse y ser valiente para lograr todo lo que queramos.

    ¿Cuál es el entrenador o entrenadores que han marcado su vida como atleta y por qué?

    JG: Está mi entrenador de cabecera quien es William Calderón, el ha estado conmigo desde que me inicié en este deporte, pero también debo hacer mención al profesor Carlos Hernández por el apoyo que me ha brindado y por siempre estar ahí para mi.

    ¿Cuál es el oponente que se la ha puesto difícil en sus años de competencia?

    JG: No tengo un rival en específico. Creo que todos los oponentes son difíciles al momento de cada combate.

    ¿En qué piensa cuando está en combate?

    JG: Trato de no pensar en nada. Trato de concentrarme lo más posible para evitar ese sobrepensamiento que puede ser perjudicial al momento de combatir. Por eso busco relajarme y dar lo mejor de mi en la pista.

    ¿Qué consejos les daría a los nuevos esgrimistas?

    JG: Que sean muy disciplinados, que traten de llevar un estilo de vida saludable y que siempre den lo mejor de si.

    Por Alberto Peluso. Lcdo. en Comunicación Social, Periodista Redactor de Deportes. 

  • Isidro Borthaburu (ARG): «Las medallas se ganan en los entrenamientos»

    Isidro Borthaburu (ARG): «Las medallas se ganan en los entrenamientos»

    Nombre: Isidro Héctor Borthaburu
    Apodo: Isi
    Lugar y fecha de nacimiento: 5 de mayo de 2003, Buenos Aires, Argentina
    Club al que pertenece: Jockey Club Argentino
    Peso: 70 kg
    Estatura: 1,88 mts.
    Arma: Espada
    Orientación: Diestro

    Aunque reconoce lo difícil que ha sido compartir su carrera deportiva con sus estudios de Ingeniería en Informática, Isidro Borthaburu ha sabido salir adelante, al punto de llegar a integrar el seleccionado nacional de su natal Argentina e incluso ser campeón sudamericano juvenil en la modalidad de espada.

    Hoy, el espadista argentino le cuenta a TouchéWorld cómo es que lleva en la sangre la pasión de la esgrima y las satisfacciones que le ha dado la práctica de la disciplina.

    TW: ¿A qué edad y quién te inspiró o motivó a iniciarte en la esgrima?

    IB: Empecé en la esgrima a los 7 años gracias a mi padre y mis tíos que siempre practicaron esgrima. Yo los acompañaba a las competencias y desde allí nació mi pasión por este deporte.

    TW: ¿Cuántas horas entrenas a diario?

    IB: Normalmente divido mis horas de entrenamiento en dos partes. En las mañanas entreno alrededor de dos (02) horas  y en la tarde realizo otra sesión más, bien sea de asaltos o gimnasio.

    TW: ¿Cuál es la dieta que llevas, tu preparación previa a las competencias?

    IB: Realmente no realizo una dieta en específico, pero sí trato de tener una buena alimentación, sobre todo antes de competir, con comida balanceada.

    TW: ¿Cuál es el oponente que siempre te la pone difícil sobre las pedanas?

    IB: Mi compañero Vlad Thomas Beauchamp es un zurdo que me complica en los asaltos.

    TW: ¿Escuchas música para entrenar o previo a las competencias?

    IB: Sí, escucho música todo el día. Si tengo que relajarme, escucho algo tranquilo, pero si debo entrar en ritmo, escucho algo más movido.

    TW: ¿Qué hobbies tienes aparte de la esgrima?

    IB: La verdad es que hago un poco de todo, como jugar fútbol.

    TW: ¿Qué sueño tiene Isidro Borthaburu como esgrimista?

    IB: El sueño de todo esgrimista es clasificar a unos Juegos Olímpicos, pero también sueño con poder disfrutar cada asalto por mucho tiempo.

    TW: ¿Un momento difícil en tu carrera como esgrimista?

    IB: Creo que el momento en el que me tocó decidirme por un arma. Yo tiraba tanto en Espada como Florete; sin embargo, llegó el momento de quedarme con una sola arma. Eso ha sido de lo más duro que me ha tocado vivir como esgrimista.

    TW: ¿Cuál ha sido el momento más feliz en tu vida como esgrimista?

    IB: La medalla de oro Sudamericana Juvenil que logré recientemente en Paraguay me dio bastante satisfacción, por todo el esfuerzo, viajes y entrenamientos que realicé para llegar a ese campeonato.
    Recuerdo que durante los últimos puntos en la final, me caían las lágrimas y luego el abrazo con mi padre, fue bastante emocionante.  Además, que con esto finaliza mi etapa juvenil.

    TW: ¿Cómo te levantas tras una derrota?

    IB: Después de una derrota, me quedo pensando allí mismo qué fue lo que no salió como esperaba, lo que hice y no hice.
    Ya luego, me levanto porque es solo un tropezón y hay que seguir adelante.

    TW: ¿Tienes alguna anécdota durante alguna competencia?

    IB: Hay algo muy gracioso que me sucedió en el sudamericano de Brasil en el 2016. Esa vez olvidé mis zapatillas en Buenos Aires y me doy cuenta cuando estoy en Brasil, por lo que tuve que competir con las zapatillas de vestir -entre risas-.

    TW: ¿Cuál es el entrenador o entrenadores que han marcado tu vida como atleta?

    IB: Juan Pablo Barboza ha sido mi entrenador desde los 7 años; por lo tanto, es bastante especial y querido para mí, pero también está presente mi Maestro José Casanova, quien también es una gran ayuda durante las competencias.

    TW: ¿Cuál ha sido para Isidro Borthaburu su mayor logro?

    IB: Formar parte del equipo Juvenil de mi país ha sido uno de mis mayores logros hasta ahora y obviamente haber ganado el sudamericano.

    TW: ¿Cuál es la frase con la que te identificas o filosofía de vida?

    IB: Las medallas se ganan en la semana y se pasan buscando el fin de semana.

    TW: ¿Qué consejo le darías a los nuevos esgrimistas?

    IB: Nunca bajar los brazos. Al principio puede que no se logren los mejores resultados, pero todo es cuestión de ser perseverantes.

    Por Antonio Vásquez. Lcdo. en Comunicación Social, Periodista Redactor de Deportes. Jefe de Prensa.– Touché Editorial.

  • Rafaela Bonadona (BOL): “Siempre deben creer que se puede y darlo todo“

    Rafaela Bonadona (BOL): “Siempre deben creer que se puede y darlo todo“

    Nombre: Rafaela Bonadona
    Apodo: Rafa
    Lugar y fecha de nacimiento: 20 de abril de 2005, La Paz, Bolivia
    Club al que pertenece: FRABOL
    Peso: 59kg
    Estatura: 158cm
    Arma: Sable
    Orientación: diestra
    Entrenador: Hiler Suárez

    Durante una amena conversación a través de una computadora, Rafaela Bonadona nos cuenta desde Bolivia, cómo ha sido su paso en la esgrima y cómo este deporte le ha cambiado la vida por completo en menos de cinco años, siendo ahora una de las referentes en el sable a nivel juvenil en todo el continente.

    ¿Cómo llegó Rafa al mundo de la esgrima y a qué edad? ¿Quién le inspiró o motivó a iniciarse en este deporte?

    Inicié en la esgrima a los 14 años, casi cumplo cinco años practicando este deporte. Comencé porque mi hermano ya lo practicaba, y mi papá siempre me incitaba a que debíamos practicar un deporte o una actividad aparte del colegio.

    Antes de la esgrima, hacía gimnasia. La esgrima inició como un hobby, pero luego me fue gustando más y, bueno, gracias a mi entrenador que hizo que me encantara este deporte y eso es algo que nunca me imaginé que iba a suceder.

    ¿Qué es lo que más le gusta de la esgrima?

    Lo que me gusta es que en la esgrima se depende de uno mismo. Que cuando estoy en la pista soy yo quien decide lo que se va a hacer. Obviamente, tengo a mi entrenador detrás dando instrucciones, pero al final soy yo contra el resto. Es una sensación diferente porque estar ahí parada y tomar tú la decisión de lo que harás, con los nervios y las emociones encima, es lo que más me gusta.

    ¿Qué es lo más difícil de ser esgrimista?

    Estudiar al mismo tiempo en lo que prácticas la esgrima (entre risas). También creo que el aspecto psicológico es complicado, porque cuando estás en la pista todo se resume en cómo tú demuestras lo que piensas, cómo demuestras tu seguridad y manejas toda tu psicología.

    ¿Qué les diría a los jóvenes que sueñan con ser atletas destacados, pero no se atreven porque creen que es un camino muy difícil?

    Que vale la pena intentarlo y, como lo dice mi entrenador, Hiler Suárez, uno siempre puede y uno tiene que creérselo. Si te lo propones, lo lograrás.

    ¿Qué cree que le ha llevado a perseverar hasta convertirse en la esgrimista que es hoy?

    La influencia de mi entrenador es clave, le debo muchas cosas a él y más con los últimos resultados. Él es el que hizo que cambiara mi forma de pensar, porque cuando inicié sentía que no podía y que yo era la peor del mundo… Él siempre me decía, «no es así, tienes que seguir». Por eso él es en parte quien me ha ayudado a seguir, además de esas ganas que tengo de ser siempre mejor.

    ¿Qué aprendizajes o cosas buenas ha traído la esgrima a su vida personal?

    La perseverancia y sobre todo la disciplina, porque a veces uno tiene que hacer las cosas por más cansado que esté, por más que existan otras mil cosas, hay que hacer las cosas que se deben hacer. También me enseñó a separar las cosas de mi vida personal de las de mi vida deportiva. Otra cosa que me enseñó este deporte fue a confiar en mí.

    ¿Cuáles son las mayores satisfacciones que le ha dado la esgrima?

    Primero conocer a mucha gente de muchos países que se convirtieron en mis grandes amigos. Pero también el hecho de poder sentirme capaz de hacer grandes cosas, de cosechar resultados que demuestran que el trabajo que se ha venido realizando sí vale la pena.

    ¿A qué esgrimista del pasado o de la actualidad admira y por qué?

    A alguien bastante cercana que es Yoelvis Martínez, una esgrimista venezolana. Siempre le pregunto cómo era ella, cómo era en competencia y todas las referencias me dicen que era una guerrera, muy segura; por más que estuviera abajo en el marcador, ella se mentalizaba para remontar. Otra esgrimista que admiro es Olga Kharlan, me parece increíble.

    ¿Cuáles considera que son las cualidades o características más importantes que debe tener un esgrimista?

    Primero en lo físico, sobre todo en el sable, yo creo que se debe mantener una buena condición física y, como te dije anteriormente, mantener controlados los factores psicológicos es importante.

    ¿Cómo compagina su vida personal con la vida deportiva?

    La verdad es que yo tengo prácticamente mi vida hecha en la esgrima, mis amistades son de ese mundo; si hago planes, siempre es con gente de esgrima y por eso es fácil cuadrar los tiempos para salir y eso, antes o después de los entrenamientos.

    ¿Cuántas horas entrena a diario?

    Dos horas de lunes a viernes.

    ¿Cuántas horas de descanso tiene?

    El descanso depende mucho de si hay o no hay competencia, igual entrenamos sábados en la mañana y solo descansamos los domingos. Pero normalmente descanso sábado y domingo.

    ¿Cómo se prepara antes de una competencia?

    Simplemente sigo la planificación de mi entrenador. Se empieza con un poco de físico y luego se va más a lo técnico. Ya antes de las competencias se disminuyen las cargas del físico y se dividen los entrenamientos en mitad técnica y mitad combates.

    ¿Tiene alguna dieta especial? ¿Hay algún alimento que no consuma?

    Puedo comer de todo, pero siempre trato de cuidarme con los alimentos que consumo, trato de distribuir bien mi alimentación.

    ¿Escucha música para entrenar? 

    Cuando entreno, normalmente no escucho música, a menos que mi entrenador coloque música para todos. Durante las competencias, sí escucho bastante música, escucho de todo, música en inglés, reggeaton y música que me mantenga activa para no bajar el ritmo ni caer en la ansiedad durante la competencia.

    ¿Qué hobbies tiene aparte de la esgrima?

    Cuando tengo tiempo libre, me gusta dibujar y pintar.

    ¿Qué sueño tiene como atleta y cuál a nivel personal?

    Mi sueño es llegar a unos Juegos Olímpicos y llegar a ser una esgrimista de talla mundial.

    Nos gustaría que nos contara alguna anécdota que recuerde por algún motivo especial.

    En el Campeonato Sudamericano de Cochabamba (Bolivia), me jugaba el pase a semifinales contra una argentina, estaba abajo en el marcador 13-14 y mi entrenador me dijo, «haz esta acción» y yo no me di cuenta que la hice, me quité la careta y ya le iba a dar la mano para aceptar la derrota, pero resulta que yo gané el punto y luego remonté para pasar a las semifinales.

    ¿Podría compartir con nosotros un momento difícil de su vida?

    Antes de iniciar en la esgrima tuve muchos problemas en casa, por andar con personas mayores en fiestas, por lo cual tuve muchos problemas. Fue ahí cuando una amiga esgrimista me dice que practique el deporte y en ese punto mi vida dio un cambio para bien. Siempre estaré agradecida con mi entrenador y su novia porque ellos me han guiado por el buen camino.

    ¿Cuál ha sido el momento más feliz en su vida?

    Mi primer podio. Yo jamás me imaginaba en los juegos de Rosario en 2022 ser capaz de lograr un podio. Vi a dos amigos llegar al podio y dije allí estaré. Quedé tercera y tuve una emoción que no se puede describir. En esa competencia logré dos podios. Yo era la persona más feliz del mundo.

    ¿Cómo se levanta tras una derrota?

    Es complicado, siempre hay días malos, hasta en los entrenamientos. Sigo tratando de lidiar con las derrotas, lo estoy trabajando con mi entrenador. Él me dice que vale sentirse mal por la derrota, pero hay que hacer borrón y cuenta nueva, pensar en las cosas que se hicieron, rescatar las cosas buenas para trabajar en los fallos.

    ¿Con qué frase que refleje su filosofía de vida se identifica?

    Tú puedes. Que tienen los demás que yo no tenga. Esa es la frase que me empuja a seguir.

    ¿Cuál es el entrenador o entrenadores que han marcado su vida como atleta y por qué?

    Hiler Suárez, él es mi entrenador de toda la vida, es quien me formó, es el quien hizo que yo obtuviera todos los resultados, es quien me acompaña a todas las competencias y más que mi entrenador es mi amigo, mi papá, mi psicólogo, él es todo. No es suficiente para agradecerle todo lo que hace conmigo porque va más allá de un entrenador.

    ¿Cuál es el oponente que se la ha puesto difícil en sus años de competencia?

    La chilena Florencia Cabezas. Recientemente, tuvimos un combate en el sudamericano. Ella me iba ganando, pero yo al final logré remontarle.

    ¿En qué piensa cuando está en combate?

    En que tengo que ganar. Solo voy pensando en cada acción, evaluando como va el combate.

    ¿Qué consejos les daría a los nuevos esgrimistas?

    Van a existir las complicaciones y frustraciones, pero las ganas de avanzar deben ser más. Siempre deben creer que se puede y darlo todo en la pista.

    Redacción TouchéWorld – Lcdo. Alberto Díaz Peluso

  • ALEXANNE VERRET: REFLEJO DE ESTRATEGIA Y CARISMA

    ALEXANNE VERRET: REFLEJO DE ESTRATEGIA Y CARISMA

    Fecha de nacimiento: 11 de octubre, 1998.

    Lugar: Montreal, Quebec, Canadá.

    Arma: Espada.

    Categoría: Senior.

    Mide: 174 cm. (6 pies, 3 pulgadas).

    Pesa: 65 kilos.

    Lateralidad: Derecha

    Sentada en un café, hablando libre y cálidamente, con el alma y la sonrisa abiertas, Alexanne Verret, carismática y excelente esgrimista canadiense, compartió con nosotros su vida y sus pensamientos, sin prisas, con un brillo especial en los ojos y la paciencia de una esgrimista que planea estratégicamente en su mente cada movimiento para alcanzar la cima de la victoria.

    He aquí el lienzo de la maravillosa persona que ella es.

    Cuando eras niña, ¿qué querías ser cuando crecieras?

    Cuando era más joven, vivía en el Reino Unido y solía ir a Londres con mi familia los fines de semana. Había un gran almacén de lujo y fantasía por departamentos que me gustaba mucho, y siempre quise ser su dueña. Ese era mi sueño de infancia. Por eso, más tarde me dediqué a estudiar negocios.

    ¿Te gustaría tener tu propia empresa?

    Sigo pensando que tengo ese lado emprendedor, así que es algo en lo que sigo pensando; quizá algún día, en un futuro próximo.

    ¿Cómo te iniciaste en la esgrima y cuántos años tenías? ¿Quién te inspiró o motivó para dedicarte a este deporte?

    Cuando niña, practicaba varios deportes, entre ellos la esgrima en el colegio de mi hermano, pero el horario era difícil de gestionar para mis padres, así que me propusieron dejarla, pero yo no quise hacerlo porque era el único deporte en el que él y yo compartíamos juntos.

    ¿Tienes más hermanos o hermanas?

    Tengo un hermano mayor y una hermana menor. Soy la del medio.

    ¿Cómo te describirías como deportista?

    Como atleta, soy muy emocional y táctica. Pienso mucho, quizá más que mucha gente.  Me encanta la estrategia.

    ¿Qué es lo que más te gusta de la esgrima?

    Me gusta que es como un entrenamiento, pero no te das cuenta de que estás haciendo tanto ejercicio. Ni siquiera notas que estás sudando. En la esgrima no piensas en moverte, como en otros deportes, sólo piensas en lo que está pasando. También es como una partida de ajedrez porque tienes que pensar. Me gusta la estrategia. Me encanta.

    ¿Te gustan también los videojuegos de estrategia?

    Cuando juego cualquier cosa, ping-pong o incluso Monopolio, siempre intento buscar la técnica y la estrategia. Analizo cómo está jugando la otra persona. Es algo que la esgrima sacó de mí. Soy muy competitiva y siempre intento ver cómo ganar, quizá un poco más intensamente que otras personas. La gente simplemente entra en el juego y se esfuerza al máximo, pero lo mío es la estrategia.

    Si pudieras dar un consejo a tu niña interior en el pasado, ¿cuál sería?

    Le diría que el trabajo duro da sus frutos. Aunque no veas por lo que trabajas cada día, a la larga, cuando sigues trabajando por algo, las cosas buenas van a volver -aunque sea dentro de 10 años-, así que nunca te rindas.

    ¿De qué logro te sientes más orgullosa hasta ahora y por qué?

    En esgrima, estoy muy orgullosa de mi tercer puesto en la Copa del Mundo de Vancouver, algo que dio sus frutos después de muchos años de practicar el deporte. Después de 16 años, por fin llegaron algunos resultados importantes. Ser reclutado por la Universidad Estatal de Ohio (Ohio State University) también ha sido uno de mis mayores logros, porque creyeron que mi potencial como esgrimista era muy bueno, y eso no sólo me ayudó a desarrollar mi carrera como esgrimista y a ganar una medalla en una Copa del Mundo después de graduarme, sino que me permitió tener un gran trabajo que me encanta.

    ¿Y personalmente?

    Personalmente, de lo que estoy más orgullosa es de mi capacidad para adaptarme a diferentes sitios. Soy originaria de Quebec, pero me mudé a Columbus para ir a la universidad, y pude hacer amigos y una red de contactos. Tuve que hacer lo mismo en Vancouver, adonde me trasladé para formarme. No conocía a nadie, salvo a un entrenador, pero me forjé un sistema de apoyo y pude hacer amigos.

    ¿Cuántos idiomas hablas?

    El francés es mi primer idioma y el inglés el segundo. Y me gusta fingir que hablo español. Estudié dicho idioma durante tres años. Puedo defenderme, transmitir mis ideas y entender la conexión de las palabras.

    También tienes un trabajo en tu campo de estudio, ¿cierto?

    Sí, así es. Trabajo como analista en una importante compañía consultora. Hago asesorías sobre información financiera. Es básicamente consultoría a menor escala. Me reúno con clientes y trabajo mucho con Excel. Utilizo mucho mi formación contable. En un futuro próximo, cuando me retire de la esgrima, obtendré el CPA (Certificado como Contadora Pública).

    ¿Cómo compaginas la esgrima y el trabajo cuando tienes que viajar para participar en competencias?

    Mi empleador me apoya mucho. De hecho, hay otros atletas que también trabajan para esa empresa. Me dejan trabajar medio tiempo. Solamente trabajo por la mañana, así que puedo entrenar antes y después del trabajo, y por la noche. También tienen un acuerdo para que pueda ir a las competencias y campamentos. Me animan en mi carrera como esgrimista.

    ¿Qué te hizo perseverar hasta convertirte en la esgrimista que eres hoy?

    Cuando estaba en la escuela practicaba esgrima. Luego fui a una universidad en Quebec y como me seguía gustando este deporte y estudiar; y me parecía fácil, seguí practicándolo. Después me ofrecieron una beca en la Universidad Estatal de Ohio y no había ni siquiera que pensarlo, era una excelente oportunidad. Así fue como me desarrollé como esgrimista. Después de terminar la universidad, era el momento de decidir si quería continuar siendo esgrimista, así que decidí que me gustaba mucho este deporte y que aún no era hora de dejarlo.

    ¿Cuál ha sido tu sueño más preciado?

    Uno de ellos sería ser la mejor esgrimista que pueda ser, sin presionar por los resultados, pero de manera que pueda ver a qué nivel puedo llevar mi carrera como tal. Obviamente, también está el sueño olímpico. Como he dicho, tal vez me gustaría tener mi propia empresa algún día o tener un alto cargo en una organización.

    ¿Qué esperas conseguir en tu carrera?

    Obviamente, aspiro a la clasificación para París 2024. Ese es el objetivo. Veremos cómo se dan las cosas. Será estupendo.

    ¿Qué o quién te inspira cada día para alcanzar tus sueños y cuál es tu referencia en el mundo del deporte, y por qué?

    Yo diría que mi madre y mi padre son quienes me inspiran. Quiero tener una vida como la de ellos algún día. Me gustan mucho sus valores y estoy muy agradecida de tenerlos en mi vida.

    En el plano deportivo de la esgrima, mi mentora, Sherraine Schalm. Fue la mejor esgrimista que ha tenido Canadá y ocupó el primer puesto mundial en FA femenina, que es mi disciplina. En realidad, tengo mucha suerte de poder trabajar directamente con ella. Es bueno tener una mentora que fue la mejor del mundo y es de mi propio país. Es genial poder trabajar directamente con alguien que realmente quieres ser.

    ¿Cuál crees que es la clave del éxito en una competencia?

    Yo diría que la clave del éxito es creer en uno mismo. Creo que puedes tener todas las herramientas adecuadas, pero si no tienes ese plus de confianza, no conseguirás nada. Creer que eres el mejor, aunque no lo seas: creo que esa es la clave del éxito. Tienes que creértelo de verdad, no sólo fingir que te lo crees. Tienes que decirte a ti mismo: «He hecho el trabajo, puedo hacerlo, aquí estoy para dar lo mejor de mí misma y ganar».

    ¿Cuál es la derrota de la que más has aprendido en tu carrera?

    Una de ellas es el último ciclo olímpico. Fue muy duro. Para Tokio 2020, como Equipo Canadá, estábamos en puestos de clasificación y al final no logramos clasificar para los Juegos Olímpicos hasta la última competencia. Fue bastante desgarrador, al igual que el camino para llegar allí. Fue un año muy duro. En esas situaciones, es muy importante rodearte de gente que te apoye. Aprendí que los momentos duros son difíciles, pero pasan. Y tener a tu alrededor a las personas adecuadas, que te animan cuando otros no lo hacen, es muy importante, porque alcanzar metas altas no es fácil sin el sistema de apoyo adecuado.

    ¿Qué les dirías a esas personas que se sienten mal y no saben cómo manejar la situación cuando no ganan?

    Si ganas, estupendo; pero si no, diviértete y hazlo lo mejor que puedas.

    Ser un deportista de alto rendimiento no significa practicar un deporte individual, hay toda una ciudad detrás de ti, no eres sólo tú, hay todo un equipo: tus padres, entrenadores, compañeros, psicólogo deportivo, y fisioterapeuta. Hay todo un equipo detrás de ti que te anima, por eso es muy importante que estés con el equipo adecuado.

    Instagram de Alexanne: @alexeverret

    Por Lillyana Vallejo Gómez. Comunicadora Social Periodista. Directora Editorial – TouchéWorld Editorial.

  • Ethan Kushnerik:  El dominio de la mente

    Ethan Kushnerik: El dominio de la mente

    Foto: Cortesía Ethan Kushnerik

    Fecha de nacimiento: 20 de julio, 2003.

    Lugar: Brooklyn, Nueva York, Estados Unidos.

    Arma: Espada.

    Categoría: Senior.

    Mide: 1,91 cm. (6 pies, 3 pulgadas).

    Pesa: 83 kilos.

    Lateralidad: Zurdo.

    Inteligencia, determinación, curiosidad, madurez y responsabilidad son algunas de las cualidades de Ethan Kushnerik, un joven estadounidense, de raíces ucranianas, apasionado por la medicina, la neurociencia y la esgrima, un espadista que siempre se esmera por aprender y hacer siempre las cosas de la mejor manera posible.

    Hace algunos días, con su gentileza y calma características, permitió a TouchéWorld adentrarse un poco en su mundo y descubrir algo de su maravilloso ser. Este artículo es el resultado de ese grato momento.

    Nos gustaría saber un poco sobre ti: ¿cómo comenzaste en la esgrima y cómo es tu vida actualmente?

    Empecé a practicar esgrima a los 10 años gracias a que un amigo de mi papá le sugirió que yo practicara este deporte y él lo escuchó, y desde entonces se convirtió en mi pasión.

    También desde pequeño me interesaron las ciencias y siempre quise ser médico; por eso, actualmente estoy estudiando un programa de pre-médico para poder hacerlo. Además, gracias a mi curiosidad por saber cómo funciona el cerebro, acabé trabajando en un laboratorio de neurociencias, y cuanto más trabajo, más me interesa, más me gusta.

    Esas son mis tres grandes pasiones en este momento: la escuela, mi trabajo y la esgrima.

    ¿Cómo te las arreglas para manejar todas ellas al mismo tiempo?

    Cuando empecé la universidad el año pasado, me resultó difícil compaginar los estudios con la esgrima y luego el trabajo; pero he mejorado en el proceso. Si tengo un examen, quizá me centre un poco más en la escuela, sin dejar de lado la esgrima por supuesto. Y si tengo una competencia importante, obviamente en el entrenamiento. Reservo tiempo para todo.

    ¿Por qué la esgrima se convirtió en una pasión para ti, por qué te gustó?

    Me gustan mucho las cosas en las que puedo aprender y mejorar. Cuando comencé en la esgrima, vi que había gente que era mucho mejor que yo; obviamente, si quería algún día ser mejor, debía practicar más. Fue así como empecé a querer entrenar todos los días, todo el tiempo.

    ¿Has practicado algún otro deporte?

    Cuando era más joven, hice algo de natación, y practiqué otros deportes, pero nunca nada tan serio como la esgrima.

    ¿Qué aficiones tienes además de la esgrima?

    Además de la esgrima, mi trabajo y la escuela, como ya mencioné. A veces me gusta jugar ajedrez e ir a nadar; me gusta el agua, la playa.

    ¿Cuáles son tus sueños como atleta y como persona?

    En todo lo que hago, intento ser el mejor que puedo. Con la esgrima, mi objetivo es ser uno de los mejores esgrimistas del mundo, el mejor. En cuanto a mi trabajo y mis objetivos profesionales, quiero ser cirujano, y quizás ir más allá, intentar mejorar el mundo de alguna manera, mejorar la atención médica de algún modo.

    ¿Qué tipo de cirujano te gustaría ser?

    Aún no estoy seguro al 100%, pero probablemente tendría sentido que me dedicara a la ortopedia, porque tiene que ver con muchas lesiones deportivas, que es lo que más he visto: cómo la gente se tuerce los tobillos o se quiebra las piernas, los dedos o las muñecas. Así que sería genial poder ayudar, pero supongo que tengo que esperar para ver qué camino tomo.

    ¿Cuál sería un buen momento que destacarías de tu vida?

    No me gusta mirar atrás y decir que esos momentos son felices. Me gusta pensar en lo que voy a hacer en el futuro e intento pensar en ello como si las cosas siempre fueran a mejorar, intento fijarme en eso. Creo que cada día soy más feliz, y mi objetivo es asegurarme de que eso siga ocurriendo.

    ¿Con qué frase te identificas y refleja tu filosofía de vida?

    Yo diría que es importante divertirse, no estresarse demasiado por las cosas, tratar de ser lo mejor que se pueda ser y tener una meta personal, hacer todo para ser feliz y hacer felices a los demás. Eso realmente nos impulsa a seguir haciendo cosas mejores; es lo que me motiva y me empuja a esforzarme y a seguir trabajando.

    ¿Cuántas horas entrenas al día?

    Normalmente, entreno unas 4 o 5 horas al día, 5 días a la semana. No acostumbro entrenar los sábados ni los domingos.

    ¿Qué tipo de música te gusta? ¿Escuchas música mientras entrenas?

    No escucho música mientras entreno, pero durante las competencias sí lo hago, especialmente cuando caliento y troto. No tengo canciones fijas; miro qué canciones nuevas salen y las exploro. La música me mantiene concentrado y me distrae un poco para no estresarme.

    ¿Cómo te preparas antes de una competencia?

    Más o menos una semana antes, dejo de entrenar; solo tomo clases e intento sentirme bien y fresco. Otra cosa es que no me gusta comer por la mañana antes de las competencias. Mucha gente dice que no es bueno no comer, pero yo me siento mucho mejor. Me siento ligero y, en mi caso, es bueno porque cuando tengo hambre, me siento un poco agitado y así me concentro más.

    ¿En qué piensas cuando estás en combate?

    Casi no pienso en nada, intento concentrarme en lo que está haciendo mi oponente para poder responder de la mejor manera.

    ¿A qué esgrimista del pasado o del presente admiras más y por qué?

    Me gusta ver al último campeón olímpico de espada, Romain Cannone. Es interesante verlo porque tiene un estilo diferente al de la mayoría de los esgrimistas y lleva mucho tiempo en la cima. También me gusta ver a Imre, que se retiró, creo que después de los Juegos Olímpicos de 2016; a Davide Di Veroli, Gergely Siklósi y a Rubén Limardo.

    Mis esgrimistas favoritos para ver ahora son algunos de los esgrimistas italianos, pues me parece que la escuela de esgrima italiana es impresionante y por eso es muy interesante de ver. Muchos de ellos hacen unos toques muy bonitos; me gusta verlos y probar lo que hacen. También, los esgrimistas húngaros, porque siempre intentan algo nuevo, siempre me enseñan algo que puedo intentar por mí mismo.

    ¿Quién o quiénes han sido los entrenadores que han marcado tu vida como atleta y por qué?

    Empecé con Misha Mokretsov, quien me ayudó a enamorarme de la esgrima y me enseñó lo básico. Luego trabajé con Aladar Kogler, un entrenador muy famoso en el mundo y que tiene mucha experiencia; lo sabe todo sobre la esgrima. Con él aprendí realmente cómo funciona la esgrima y profundicé en los fundamentos. Ahora estoy trabajando con Alexey Cheremsky, quien me está enseñando mucha estrategia y qué hacer en diferentes situaciones y preparaciones. Tengo mucha suerte de haber estado rodeado de grandes entrenadores; sin ellos, no estaría donde estoy hoy.

    Ethan acompañado por su entrenador Alexey Cheremsky.

    ¿Qué satisfacciones te ha dado la esgrima?

    La esgrima me ha demostrado que el trabajo duro da sus frutos, aunque no siempre es así. Creo que si ganaras siempre, nunca serías feliz; pero si pierdes mucho y luego ganas, la satisfacción es la mejor de las recompensas.

    ¿Qué lecciones o cosas buenas has obtenido de la esgrima para tu vida personal y para qué te han sido útiles?

    Creo que la esgrima realmente te enseña cómo funciona el mundo. Aprendes a perder y a no rendirte, porque en la vida no siempre se gana; se pierde más de lo que se gana. Lo importante es aprender que cada vez que pierdes, debes seguir levantándote y volver a intentar hasta ganar. La esgrima también te enseña disciplina, a mantenerte firme en algo y a seguir trabajando duro; si lo haces, obtendrás los resultados que deseas.

    ¿Qué les dirías a los jóvenes que sueñan con ser deportistas destacados, pero que quizá no se atreven a hacerlo porque piensan que es un camino difícil, que no les gusta lo suficiente?

    Es un camino duro, y no es fácil hacer esgrima bien y obtener buenos resultados. Lo que veo por mi experiencia es que la gente que trabaja duro y que sigue haciéndolo durante muchos años es la gente a la que le va bien. A los que se rinden, independientemente de su talento, nunca les va bien. Así que lo más importante es perseverar, seguir adelante y practicar, jamás dejar de intentar hasta lograr lo que se hayan propuesto.

    ¿Qué le dirías a la gente que no sabe mucho de esgrima?

    Creo que es el mejor deporte. Es un deporte de combate en el que luchas contra alguien con una espada. Creo que no hay nada igual. Además, la esgrima es segura y te permite luchar contra alguien, sin tanto riesgo como otros deportes; por eso es tan genial.

    Cuéntanos, finalmente, sobre tus principales logros en la esgrima.

    Gané el Campeonato Panamericano tanto en cadete como en juvenil. He sido campeón nacional en muchas categorías. Ya he conseguido un par de veces la medalla de bronce en los Campeonatos Nacionales de Estados Unidos. Mi próximo objetivo son los Juegos Olímpicos de 2024. Solo espero poder empezar a rendir de verdad a nivel absoluto, hacerlo bien en la Copa del Mundo, y viajar.

    Instagram de Ethan: @ethankushnerik

    Por Lillyana Vallejo Gómez. Comunicadora Social Periodista. Directora Editorial – TouchéWorld Editorial.

  • Máximo Azuela: “Ganar no es todo, yo compito porque amo la esgrima”

    Máximo Azuela: “Ganar no es todo, yo compito porque amo la esgrima”

    Fecha de nacimiento: 13 de mayo del 2006.

    Lugar: Querétaro, México.

    Arma: Florete

    Categoría: Juvenil

    Mide: 1,73

    Pesa: 70 kilos

    Lateralidad: Zurdo

    Al esgrimista mexicano Máximo Azuela Hernández el año 2023 le sonríe con dulzura. Le responde, como si se mirara en un espejo, pues en su rostro abundan las sonrisas francas y el optimismo. En correspondencia, este año le ha ofrendado al atleta satisfacciones y sueños cumplidos en la esgrima, deporte del que se reconoce enamorado.

    El joven de 17 años forma parte de la selección nacional de esgrima de México y, en este período en curso, ganó el tercer lugar, tanto individual como en equipo, en el Campeonato Panamericano Cadete y Juvenil de Esgrima Bogotá 2023, y logró lo que hasta ahora él considera la que ha sido su felicidad más grande, que es quedar como el octavo mejor floretista juvenil del mundo, tras competir en el Mundial de Esgrima Junior y Cadete 2023, que se realizó en Plovdiv, Bulgaria.

    Pero lo mejor está casi por llegar. A partir del 30 de agosto máximo va a cumplir su preciado sueño de vivir un año en Frascati, Italia, poblado considerado potencia mundial en la preparación de campeones esgrimistas, como Daniele Garozzo, Alessio Foconi, Tommaso Marini, entre muchos otros.

    Algunos de ellos, como Garozzo, los admiró a través de la pantalla de un computador, en su niñez, cuando buscaba videos de combates de europeos en Youtube y se convirtieron en sus ídolos deportivos. Ahora a ellos muy probablemente los conozca y sean sus compañeros de escuela.

    Sobre esos logros y su vida, el atleta de alto rendimiento nacido en Querétaro, habló a TouchéWorld, para su sección Detrás de la Carteta.

    ¿Cómo fueron tus inicios en la esgrima?

    Me inicié en la esgrima porque me influenció mi hermano, Mariano Azuela. En el 2012 fueron los Juegos Olímpicos de Londres y, viendo esas competencias en la tele, a mi hermano le gustó mucho la esgrima y comenzó a practicarla. Como yo sigo mucho lo que él hace, me metí al año siguiente, en el 2013, cuando tenía siete años.

    Mi hermano Mariano también estuvo en la selección nacional dos años, en la categoría cadete. Viajó por el mundo y logró entrar en el ranking 8 de una Copa del Mundo en Budapest. Sin duda, eso fue mi inspiración. Luego él se retiró porque prefirió continuar solo con su carrera académica, y yo seguí con mi carrera deportiva.

    ¿Fue fácil en tu contexto que te entendieran que el deporte también es una carrera?

    Ya sí. Pero antes, no tanto. Muchas personas no creían que en la esgrima también se hacen atletas de alto rendimiento, solo porque no se trata de fútbol (suelta su risa).

    Entonces tenía que ponerme a explicar que practico 10 horas al día, tengo un régimen dietético, fisioterapeuta, entre otras preparaciones específicas.

    ¿Entrenas 10 horas al día?

    Sí. Cinco en la mañana y cinco en la tarde, de lunes a sábado. Y los domingos también, a veces, depende de las competencias que tenga.

    ¿Y cuál es tu próximo reto competitivo?

    El Primer Campeonato Nacional de México, que será ahora en septiembre, al igual que la Copa Satélite del Mundo en Florete Juvenil y Cadete Varonil, en Monterrey.

    ¿Por qué escogiste florete?

    Yo soy zurdo. Se decía en esa época que los floretistas se desenvolvían mejor con la zurda. Aunque ese es un mito. La verdad es que mi primer entrenador era floretista y me influenció. Además, me pusieron a probar un día con las tres armas y me quedé con el florete, porque es un poco más calmado que el sable. Con el florete hay un poco más de tiempo de pensar y analizar.

    ¿Cuál ha sido el entrenador que más recuerdas?

    El entrenador Ramsés Herrera. Fue mi primer entrenador y hasta la fecha tengo contacto con él. Se hizo como mi papá. Sin sus enseñanzas en mis inicios, yo no estaría aquí. Le estoy muy agradecido.

    ¿Cuál fue el mejor consejo de él?

    Su mejor consejo es una sola palabra: Calma. Yo soy un poco hiperactivo, me desespero en las competencias, también en la vida cotidiana, y él siempre me dice: Calma. Esa es mi palabra clave.

    ¿Cómo te preparas para vivir tu sueño de entrenar en Frascati?

    El sueño está a la vuelta de la esquina, estoy muy emocionado. Es un gran salto para mi formación. Porque aquí soy selección nacional y compito contra europeos, pero es muy distinto competir que entrenar junto con ellos. ¿Sabes? es una emoción “muy padre”, siento que va a ser muy bonito, que va a ser una experiencia maravillosa.

    Yo cuando niño veía videos de europeos combatiendo esgrima en Youtube, mis ídolos eran esos que ahora son mis rivales, porque al estar en la selección nacional, ya todos se convierten en mis rivales.

    Pero fueron mis ídolos y es posible que los conozca, entre ellos a Daniele Garozzo que entrena allí, y Andrea Baldini, que ya no compite pero es entrenador de su esposa y quizás lo conozca. Sé que va a ser muy bonita la experiencia, la verdad.

    ¿Tienes una dieta especial?

    Si, tengo un nutricionista que me recomienda carbohidratos, carnes, y todo por cantidades específicas. Lo que me gusta es que como mexicano me gustan demasiado las tortillas y no me las restringe, me las equilibra en el menú.

    Además me manda un calendario nutricional acorde al calendario de trabajo y competencias, que toma en cuenta incluso el clima del país donde voy a competir. Por ejemplo, en Colombia hay temperaturas de 40 grados, entonces allí no es recomendable consumir azúcar porque te duermes, es preferible una barra de proteínas sin azúcar, para que tu nivel suba y rendir más.

    ¿Cuál es tu oponente más difícil?

    En el Mundial pasado me sacó un asiático. Todos los asiáticos son difíciles. Son muy rápidos, muy pacientes y calmados. Tienen casi todas las cualidades que debe tener un esgrimista (estalla en risa), tienen mucha ventaja.

    Son serenos, y cuando menos te lo esperas, te meten un ataque que no lo ves venir. Ellos este año sorprendieron al mundo, porque sacaron del medallero a muchas potencias mundiales de esgrima como Italia, Francia y Estados Unidos. Están volando.

    ¿Cómo enfrentas una derrota?

    Realmente no me preparo. Digo: Ya perdí, ¿ya para qué sufro? Y obviamente me pongo triste porque a nadie le gusta perder. Son solo unos 10 minutos que siento que me duele y luego digo: Ya perdí y me río. Analizo lo que hice mal. A veces uno no pierde porque el oponente hizo un gran trabajo, sino porque uno mismo lo hizo mal. Entonces analizo qué debo mejorar para las próximas competencias.

    Es muy bueno ganar, pero eso no es todo; realmente voy a las competencias porque disfruto mucho la esgrima, yo la amo.

    ¿Escuchas música para entrenar?

    No, lo tengo prohibido, porque me distraigo. Pero antes de las competencias internacionales escucho música regional mexicana, porque me sube el ánimo, me sube el nacionalismo y me da inspiración para representar lo mejor posible a mi país.

    Para cualquier otra ocasión, escucho mucho reggaetón y música clásica.

    ¿Algún hobby fuera de la esgrima?

    Sí. Mi familia tiene un rancho, y muchas veces cuando llego de los viajes de las competencias, voy para allá y monto a caballo. El estrés que traigo acumulado, lo suelto allí, montando. Me encanta la charrería, que es una actividad ecuestre y ganadera, que consiste en ir a caballo y tumbar a un toro con una cuerda. Eso me encanta, pero lo tengo prohibido, para evitar lesiones.

    Allí en el rancho también comparto con mis mascotas, que son una yegua llamada Queretana, como mi estado, y un caballo que se llama RedBull. Le puse así porque también me gusta mucho ver la Fórmula 1 y partidos de fútbol. Apoyo mucho al equipo de mi región, Querétaro; y de Europa, le voy al Barcelona.

    ¿Cómo balanceas el tiempo que dedicas a la esgrima, con el tiempo que le das a tu familia y a tu vida personal?

    Tengo un calendario muy estricto: en la mañana balanceo las horas entre el entrenamiento y las clases de preparatoria, almuerzo con mi familia y luego vuelvo a entrenar. Ya en la tarde comparto con mis familiares y amigos.

    ¿Qué carrera piensas estudiar?

    Administración de empresas. Me llama mucho la atención y quiero administrar un negocio de cervezas artesanales que acabamos de iniciar mis hermanos y yo. Comenzamos en enero y nos ha ido muy bien. Eso me influenció para decidir estudiar administración.

    ¿Cuál ha sido el momento más feliz de tu vida?

    Yo soy muy feliz en el 90% de los días, pero creo que el mejor momento más emocionante fue lograr estar entre los 8 mejores del mundo. Estaba que no me lo creía.

    También fui muy feliz fue cuando clasifiqué a la selección nacional. Sentí emoción y responsabilidad de poder representar a un país entero. Hice un esfuerzo para poder representar a mi país y lo logré.

    ¿Y el más difícil?

    Creo que fue cuando le diagnosticaron leucemia a mi papá. Pero él lo ha llevado muy bien, ha salido adelante. Y todo el diagnóstico que ha tenido durante estos dos años ha sido bueno. Sin embargo, obviamente, una noticia así, pues, nadie la espera.

    ¿Con qué frase te identificas que tú digas “esto resume mi filosofía de vida”? 

    Esta frase me encanta y siempre la utilizo para todo: Vivir la vida al momento. Yo creo que si vives la vida en el futuro, no la disfrutas, ni podrás llegar tan lejos. Si vives la vida en el pasado, menos la disfrutas y no avanzas. Por eso, incluso si estás en un buen momento, fue bonito, está bien, pero hay que seguir, siempre hay que continuar.

    Por Yesenia Rincón Castellano. Comunicadora Social, Periodista. Jefa de Prensa.- TouchéWorld Editorial

  • Bradley Johnston: “Quiero hacer esgrima durante toda mi vida”

    Bradley Johnston: “Quiero hacer esgrima durante toda mi vida”

    El esgrimista costarricense Bradley Dallas Johnston Leyer es como la gota de agua que de tanto insistir en caer, rompe la roca. Fluye libre, sin prisa, pero sin detenerse nunca. Así, sin mucho ruido, puede llegar a formar ríos, lagos, océanos. A su ritmo exacto, fluye y cree en su proceso.

    Es de esa manera como se convirtió en un atleta de alto rendimiento en este deporte combativo y miembro de la selección nacional de su país, Costa Rica. Desde allí ha contribuido a escribir la historia de la esgrima nacional, pues fue él quien le ofrendó a su suelo natal la primera medalla de oro en este deporte, en los Juegos Centromericanos de Managua 2017. Más recientemente, logró la presea de plata en el Campeonato Centroamericano y del Caribe del 2022.

    Estos resultados los ha logrado con una paciencia y disciplina que le han permitido ser esgrimista a la par de hacer estudios universitarios, hasta egresar de la Universidad Nacional de Costa Rica como politólogo, más trabajar en un bufete de abogados que realiza servicios migratorios corporativos.

    Así puede laborar desde cualquier parte del mundo, por lo que en sus constantes viajes para las competencias, no interrumpe sus tareas, pues se conecta a su laptop y cumple con su empleo. De ese mismo modo, concedió la entrevista a TouchéWorld para la sección Detrás de la careta, y así compartió parte de sus experiencias en 16 años de carrera deportiva.

    Sabemos que te iniciaste en este deporte a los 18 años, en tu universidad, aunque tu verdadero interés era el béisbol, ¿qué te enganchó a la esgrima?

    Me di cuenta que había un club que entrenaba permanentemente en la universidad y que había compañeros que estaban continuamente viajando a los juegos mundiales universitarios. Habían ido a Tailandia en el 2007 y me dije: “En este deporte no son muchos atletas. Si empiezo a entrenar fuerte, probablemente en unos años puedo ser yo el que tenga oportunidades de viajar”. Y así fue. Después de un año de entrenamiento, comencé a competir internacionalmente. Ese fue el comienzo de una serie de aventuras que se han puesto mejores y mejores con el tiempo.

    ¿Por qué te quedaste con la espada?

    Yo empecé en florete, quería ser floretista porque mi entrenador era floretista, y quería seguir sus pasos. Pero simplemente no se me daban los resultados. Comencé a competir con espada, tanto como florete, y los resultados en espada se dieron naturalmente, sin ni siquiera entrenar mucho el arma. Entonces ese fue el camino que tomé.

    ¿Cómo compaginas tu vida personal con la deportiva?

    Esa es una súper buena pregunta porque yo siempre pienso en que no tengo nada mejor que hacer que la esgrima (risas). Tomo mis decisiones de vida alrededor de mi proyecto deportivo. A diferencia de otras personas, veo que mucha gente piensa qué hacer con su tiempo, con su vida, con sus recursos. Para mí ha sido muy fácil, porque todas las decisiones se hacen alrededor de cómo puedo seguir desarrollando esta aventura de vida que para mí es la esgrima. Este deporte me ha dado un camino.

    ¿Piensas ser atleta toda la vida o ya tienes una visualización de tu retiro?

    Dentro de la misma esgrima hay varios caminos: Uno se puede dedicar a ser entrenador o armero, árbitro o administrativo. Yo solo quiero ser deportista, y ser el mejor compañero posible de equipo.

    De la misma manera que cambiaste de béisbol a esgrima, cambiaste la carrera de ingeniería civil a ciencias políticas. ¿Por qué?

    Si, inicialmente comencé ingeniería civil, pero después de cuatro años estaba teniendo muchos problemas con las matemáticas. También desde mi segundo año universitario he tenido que trabajar, al menos medio tiempo. Entonces balancear el trabajo con el deporte y el estudio era súper difícil. Mi psicóloga deportiva me recomendó que hiciera un cambio de carrera. Me pasé a ciencias políticas, y fue un cambio de 180 grados que me permitió comenzar a disfrutar la universidad, mejorar mi rendimiento deportivo y seguir con el trabajo que tenía para pagar mis gastos.

    Pero entre la ingeniería, las ciencias políticas, el trabajo y la esgrima, gana la esgrima ¿verdad?

    Cien por ciento. Quizás yo necesité poner el doble de horas de entrenamiento que todos mis colegas; y así lo he asumido. No sabía si estaba tomando la decisión correcta al preferir la esgrima, pero el tiempo habló.

    ¿Se puede vivir de la esgrima?

    En Costa Rica ya hay unas personas que están viviendo de la esgrima. Hay entrenadores que tienen su club establecido, especialmente en colegios privados, que ya están viviendo solo de la esgrima.

    ¿Qué es lo que más te gusta de la esgrima?

    Me encanta competir.

    ¿En todos los escenarios de la vida?

    No, no en todos los escenarios de la vida. En otros escenarios, la colaboración es más importante. A mí me encanta poner a prueba el entrenamiento que he tenido durante años. Yo casi no trabajo pensando en un corto plazo, sino que siempre tengo una visión para el largo plazo. Yo sé que he sido una persona que tarda en cosechar los frutos de su trabajo, que soy un poco más lento para aprender y para obtener cosas, pero al final de cuentas, las cosas se me dan.

    Es cuestión de confiar en sí mismo, creer en el proceso, tener mucha paciencia y las cosas simplemente se llegan a dar.

    Entonces, ¿crees que es más importante la constancia que el talento?

    Han sido muy difíciles los 16 años que llevo en la esgrima, y estar en la selección nacional; pero las cosas se han puesto mejor, se han puesto más interesantes, se han abierto más oportunidades y lo estoy disfrutando montones. He visto compañeros que ya no están, que hubieran tenido una carrera igual o más prometedora que la mía, si tan solo se hubieran mantenido constantes en el tiempo.

    ¿Qué es lo más difícil de ser esgrimista?

    Creo que lo más difícil, en un país como el nuestro, es que no somos los suficientes todavía. No tenemos los recursos tanto humanos, como económicos, para poder tener el nivel que quisiéramos. Entonces, lo más difícil es ser paciente y mantener la esperanza en que se van a dar mejores condiciones. En mi caso, siento que se han venido dando, y es cuestión de seguir trabajando.

    ¿Qué le dirías a jóvenes que aspiran a ser atletas destacados, pero no se atreven porque ven que es un camino muy difícil como lo acabas de describir?

    Yo les contaría mi historia, sobre cómo se han dado las cosas para mí, y que también para ellos hay oportunidades, que van a ser diferentes, pero que pueden trabajar para lograr lo que quieren. Les diría que no solo piensen en su resultado personal, sino también en el del equipo y el de todo el país que representan. Muchos deportistas se frustran en edades muy tempranas, cuando todavía no han podido desarrollar su potencial completo, entonces, les muestro mi caso, que fue de un desarrollo tardío y se han venido dando las cosas. Tal vez para ellos podría ser similar, entonces que sigan trabajando y siendo constantes.

    ¿Qué te ha dado la fuerza para seguir adelante?

    Creo que es la formación familiar que tengo. Siempre recuerdo las enseñanzas de mi papá. Nosotros venimos de un área rural en Costa Rica y una de las primeras enseñanzas de mi papá era que si uno se cae del caballo, se tiene que volver a montar inmediatamente y seguir. También está la enseñanza de mi mamá, que desde pequeños nos decía que cuando uno da de sí lo mejor, eso se devuelve en mejores logros.

    En lo personal, ¿cuáles son los aprendizajes que te ha dado la esgrima?

    He aprendido mucho sobre el mundo, porque he tenido la posibilidad de viajar, de tener amigos de otros países. He abierto los ojos al mundo, pero también he aprendido sobre mí mismo, sobre lo que quiero, cómo trabajar mi cuerpo, mi mente. Quiero seguir haciendo esgrima durante toda mi vida. Espero ser uno de esos atletas cuyo mejor rendimiento es a los cuarenta y tantos años, o ser uno de esos veteranos para los que los resultados no son prioridad, sino el proceso. Yo he aprendido eso, a fluir y disfrutarlo.

    Por Yesenia Rincón Castellano. Comunicadora Social, Periodista. Jefa de Prensa.- TouchéWorld Editorial

  • Carlos Fernando Chacón: “Quiero hacer algo positivo por mi gente, por mi país”

    Carlos Fernando Chacón: “Quiero hacer algo positivo por mi gente, por mi país”

    Nombre: Carlos Fernando Chacón

    Apodo: Chacón

    Lugar y fecha de nacimiento: La Paz, Bolivia. 21 de agosto del 2001

    Club al que pertenece: Frabol.

    Arma: Sable.

    Orientación: Diestro.

    A sus 21 años, muchas son las experiencias deportivas, viajes, más el crecimiento personal que ha vivido el boliviano Carlos Fernando Chacón, quien a la par de ser un atleta de alto rendimiento, estudia dos carreras en la Universidad Estatal de Pensilvania: Finanzas y Economía; además hace una especialización en Ciencia Computacional, y forma parte de la División I del equipo de esgrima Pen State.

    Su carrera se caracterizó por ser precoz, pues combatió en las categorías de cadete y juvenil, siendo precadete. También se convirtió en campeón adulto a los 14 años.

    Actualmente, en activa formación como profesional y atleta, muchos son sus sueños, pero el destino es uno solo: Bolivia. El más elevado de sus anhelos es hacer todo lo mejor para “su gente”, y en ese grupo, al igual que en su corazón, caben muchas personas: Su familia, compañeros de equipo, su Club Frabol, su Federación, su país y hasta Latinoamérica entera.

    De eso y más habló con TouchéWorld para la sección Detrás de la Careta, dejando ver en cada palabra su amor por la esgrima y su región.

    Sabemos que tus inicios fueron viendo ver entrenar a una prima, pero ¿por qué no hiciste florete como ella?

    Es verdad que me interesé en la esgrima porque veía entrenar a mi prima Mariana Pino, quien era campeona suramericana en florete. Pero a mí nunca me gustó el florete, me agarró la espada porque era lo que todo el mundo hacía en ese momento.

    Entrené con espada muy poco, apenas meses. No me gustaba mucho. Me cambié a sable a los 12 años, porque me mandaron a un Suramericano en sable, en Sucre 2011. Pero después de eso, lo dejé. Probé otros deportes y fue en el 2015 cuando volví con una visión diferente. Quise reintentarlo con seriedad. Comencé a entrenar, a competir en nacionales y me fue muy bien.

    Luego de haber probado varios deportes, ¿Cómo supiste que la esgrima era lo tuyo?

    Experimenté con bicicrós, basquetbol, kempo y boxeo. De todos me gustaba más el boxeo. Pero una vez mi madre me dijo: Experimenta con esgrima, que acaba de llegar un nuevo entrenador de Venezuela, que es Pedro Contreras. Y así hice.

    Vi muchas similitudes en la esgrima con el boxeo, en cuanto al desplazamiento y el entrenamiento. Pero sentí que el boxeo era un deporte más cerrado en cuanto a las categorías por peso. Entonces me apasioné por el sable.

    Que la esgrima fuera menos popular, eso era precisamente lo que me gustaba, porque era un deporte en crecimiento y yo quería ser parte de ese crecimiento.

    ¿Qué es lo más difícil de la esgrima?

    Que no es lineal y la competitividad es muy grande, porque uno no se enfrenta a uno solo, sino a muchas personas. Es un duelo permanente.

    ¿Y qué es lo mejor de este deporte?

    Que te da una disciplina total, porque el entrenamiento debe ser diario. También me da muchas experiencias porque conoces gente. Tengo muchísimos amigos que la esgrima me dio y estoy agradecido con Dios por tenerlos. Este deporte también me enseñó a tener esperanza, que hay que tenerla sí o sí, porque si no tienes esperanza en tus resultados y no crees en ti mismo, no vas a lograr nada.

    ¿Qué ha sido lo más difícil de tu carrera como esgrimista?

    Fui al Panamericano de 2020. Allí conseguí llegar al tablón de 8 y clasificar para los Juegos de Cali, donde el objetivo era ganar. Pero quedé en el tablón de 8 y fue uno de los momentos más duros de mi carrera deportiva, porque venía de muy buen Suramericano en el que había ganado plata.

    Mi delegación tenía mucha esperanza en mí en esa competencia, porque a simple vista ya el resultado estaba listo. Se siente también una responsabilidad muy grande que los demás crean en ti. El aprendizaje es que uno no se puede adelantar a las cosas. Fue un golpe tan duro, tan frustrante, que casi me retiro por eso. Era mi sueño.

    ¿Cómo superaste eso y cómo te recuperas tras una derrota?

    En ese momento, el entrenador de Bolivia me dijo que no tomara la decisión de inmediato. Me dijo: “Si vas a retirarte está bien, pero no lo hagas hoy, vete de vacaciones, a la playa, al campo, donde quieras, piensas y luego de unas semanas decides. No volví a tocar el tema ni conmigo mismo”.

    Un amigo me dijo que si iba a retirarme que no fuera en mi peor momento, sino en el mejor. Que no permitiera que ningún resultado me fuerce a eso. Que no me fuerce el deporte, sino que yo lo deje a él. Y eso me quedó en la memoria.

    El psicólogo deportivo con el que trabajo actualmente me contó la historia del anterior DT (director técnico) de fútbol en Argentina, que no llegaron ni a la semifinal de un mundial, tenía un resultado desastroso y todo el mundo decía: “que se retire, que se retire”. Pero él siguió trabajando, vino otro mundial, ganaron y se retiró. Todo el mundo se preguntó por qué lo hacía en su mejor momento, y el argumentó que si lo hubiera hecho en el fracaso se hubiera arrepentido toda su vida. Dijo: ‘Ahora ya sé que hice mi trabajo, y decido que aquí se acaba”.

    Yo creo en eso. El aprendizaje es que hay que seguir adelante, porque todavía hay demasiadas oportunidades. Soy muy joven, con 21 años, apenas estoy comenzando mi carrera de adulto.

    ¿De dónde sacas la fuerza o inspiración para seguir adelante?

    De mi crianza. Fui educado por una madre soltera muy autoexigente y exigente. Siempre me decía “tienes que intentarlo”. No se acaba hasta que ganes. Eso me enseñó a ser guerrero.

    ¿Qué consejos les das a otros esgrimistas?

    Que lo intenten todo. Que el trabajo de hoy, son los resultados de mañana. Todo trabajo siempre tendrá sus frutos.

    ¿Cuál es tu mayor satisfacción en este deporte?

    El Campeonato Sudamericano de Ibagué, ganamos por equipos una medalla de plata. La semifinal contra Brasil fue un momento súper bonito, vi como toda mi delegación me estaba mirando, casi metidos todos en ese combate.

    Eso fue bellísimo, porque yo me esfuerzo por mi país y por darles esperanza a los atletas más jóvenes, que van comenzando. Lo mejor de ser atleta es poder ser la inspiración de otros.

    ¿Alguna anécdota que recuerdes y quieras compartir?

    Si. Me pasó en Pen State, fue una de mis primeras meets. Estábamos combatiendo en equipo de tres. Me doy cuenta que me estaban gritando, me paro a observar quién y me doy cuenta que uno me estaba gritando en español, otro en francés, el entrenador en inglés y yo no le estaba haciendo caso a ninguno de los tres. Les dije: En el próximo combate me habla uno solo y en un solo idioma (dejó escapar sus carcajadas)

    ¿Cuántas horas entrenas y cuántas horas descansas?

    Entreno de lunes a viernes, de 7:00 am a 10:00 am; los sábados de 8:00 am a 11:00 am. Por las tardes hago preparación física y también estudio. Y el domingo descanso. Lo tomo para mi, para desconectarme, cocinar, ir al cine.

    Tengo siete horas de descanso, que son las de dormir.

    Fuera de la esgrima, ¿Cuál es tu hobby?

    Leo muchas cosas históricas. Antes hacía música, cantaba, vendía letras a un estudio. Ya no tengo tiempo para nada de eso. Leo biografías y veo series.

    ¿Tienes alguna dieta específica?

    En temporada de competencias tengo una dieta muy equilibrada. No tanto tiene que ver con restricción de alimentos, sino en las cantidades. También he aprendido que ciertos carbohidratos son mejores, como lo son: el arroz el integral, la quinoa, yuca, el camote. La pasta, solo de vez en cuando y una porción diferente. Tenía la asesoría de un nutricionista en Chile y también hay uno en Pen State que me hace un control de los objetivos trazados. Como yo mismo cocino, trato de variar lo que como. Lo importante es ser capaz de variar los alimentos y disfrutarlos.

    ¿Escuchas música para entrenar?

    Escucho música para entrenar, para competir, antes de la “compe”, después de la “compe”. Todo el día. Mis top 5 son: reggaetón, R&B, hip hop, bachata y vallenato. Para entrenar prefiero más hip hop y reggaetón, para el resto del día, todo lo demás.

    ¿Cómo compaginas tu vida personal con la deportiva?

    Con disciplina. Me levanto a la misma hora todos los días: 6:10 am y para todo tengo un horario. A las 7:00 am ya comienzo a practicar esgrima hasta las 10:00 am, más media hora de estiramiento. Por la tarde, de 4:30 a 5:30 de la tarde hago entrenamiento físico, desde las 5:30 pm hasta las 10:30 pm trabajo.

    ¿Qué piensas cuando estás en el combate?

    Me ayuda a pensar en una acción en específico. Tengo un esquema de combate y lo sigo.

    ¿Qué sueños tienes en lo deportivo, en lo profesional y personal?

    En esgrima, mi sueño es clasificar a los Juegos Olímpicos de Paris 2024. Ese es el objetivo que todos los tiradores del circuito adulto tienen. Mi objetivo es destacar en la competencia zonal del preolímpico. Para eso me estoy preparando. Entonces, ahora mismo, ese es mi sueño más grande. Después, clasificar en Los Ángeles, sea por equipos o individual.

    En lo profesional, a corto plazo, me gustaría trabajar en una firma de finanzas corporativas de Estados Unidos, por cuatro años, luego migrar a un lugar de Latinoamérica: México, Colombia o Brasil. Y a largo plazo volver a Bolivia, para trabajar en los microcréditos y las microfinanzas, que es lo que más me apasiona. También hay varios emprendimientos que me gustan. La economía me apasiona demasiado porque te enseña a lidiar con problemas a nivel macro y micro.

    En lo personal mi sueño es dejar el nombre de mi familia en alto y hacer algo positivo por mi gente, me refiero a mi país. Soy una persona que ama mucho a Latinoamérica y especialmente a Bolivia.

    Por Yesenia Rincón Castellano. Comunicadora Social, Periodista. Jefa de Prensa.- TouchéWorld Editorial