Categoría: El Árbitro

  • El Árbitro… Martín Lora Grünwald (ARG)

    El Árbitro… Martín Lora Grünwald (ARG)

    A Martín Lora Grünwald siempre le llamó la atención la cantidad de espadas que su abuelo tenía en casa y que veía en cada visita. Por algún tiempo pensó que se debía al pasado militar de su nonagenario familiar, pero no era así. Aquel viejo hombre fue esgrimista, por lo que el amor a esa disciplina sería una especie de herencia.

    La necesidad por practicar un deporte lo llevó a la natación, pero cada tarde, al salir de la pileta, iba a comprar merienda en un kiosko. Para llegar al recinto, pasaba cada día por la sala de armas del Club Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires. Enseguida lo atrapó sus grandes vitrales, la madera y el estilo antiguo.

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    Martín tenía que entrenar esgrima. Con 11 años, entre su padre y su abuelo lo alentaron a comenzar a practicar en el Círculo Militar de Buenos Aires, por lo que allí comenzó su historia. El destino no le tuvo escrita una larga carrera como atleta, pero sí como árbitro, a tal punto que ahora sueña con ir a unos Juegos Olímpicos.

    Desde que comencé a entrenar me comprometí mucho con la disciplina, me entendí bien con el grupo y mis entrenadores. Llegó un momento en el que salía del colegio y quería irme a entrenar, deseaba estar en la sala todo el día”.

    Así explicó el argentino lo que fueron sus inicios en un deporte al que le dedicaría su vida. Desde su hogar en Buenos Aires, Martín Lora Grünwald atendió a TouchéWorld para contarle su pequeña gran historia. El camino lo llevaría a desempeñarse fuera de la pedana, le toca impartir justicia como árbitro.

    TW: Hola Martín, que gusto conversar contigo. Recuérdanos tus mayores logros en tu etapa como atleta.

    ML: Diría que mis mejores años como atleta fueron entre los 14 y 16 años, incluso, el primero de la pandemia, pero luego decidí no volver a competir. Gané 4 medallas panamericanas, una como juvenil y otras 3 como senior. Todas en sable.

    TW: ¿Cómo llegaste a convertirte en árbitro?

    ML: La verdad es que siempre me gustó, no sabría que otra respuesta darte, algo me pasó. Lo digo sinceramente, sentía que algunas veces me arbitraban personas que no eran idóneas porque no había la suficiente cantidad de árbitros profesionales. Muchas veces nos arbitrábamos entre los mismos esgrimistas.

    TW: ¿Cómo fue el proceso para obtener la licencia FIE como árbitro?

    ML: Siento que la mayor parte del proceso fue arbitrando en competencias en Gimnasia y Esgrima. En algún momento también hice un curso que me hizo mucho bien para familiarizarme con el reglamento.

    Frecuentemente, chequeaba la página de la Federación buscando alguna modificación al reglamento, que eso puede pasar todos los años.

    TW: Hemos recibido muchas referencias tuyas, de que eres un hombre muy justo, neutral y balanceado. ¿Cómo defines tu trayectoria?

    ML: Al principio competía al mismo tiempo que arbitraba, tenía el foco más en mi carrera como atleta que como árbitro. Luego que me retiré en 2020, mi foco cambió completamente al punto de comenzar a hacer giras internacionales arbitrando en 2021.

    Siento que mi templanza a la hora de arbitrar es algo que me caracteriza siempre. He visto diferentes temperamentos en árbitros, algunos se enojan, pero luego tomándonos un café, te das cuenta de que es una faceta que adoptan para imponer cierto respeto.

    Yo trato de que el respeto se tenga desde los modales y la convicción de que estoy dando una acción de manera correcta. Soy un hombre que siempre se autoevalúa, que revisa los combates para ver si pude haber hecho algo diferente.

    TW: ¿Qué consideras que es lo más difícil de ser árbitro?

    ML: Así como un esgrimista se prepara entrando en calor, los árbitros también lo hacemos, viendo algunos videos. Es importante tener tiempo de preparación.

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    TW: ¿Arbitras diferentes armas o solo espada?

    ML: Arbitro espada y sable. De hecho, me empezaron a convocar para las Copas del Mundo hace unos meses. Arranqué en Vancouver en noviembre y también me llamaron para la de espada en Cali.

    TW: ¿Cuál ha sido el momento más feliz como árbitro?

    ML: Hay una competencia que recuerdo con mucho cariño y fue el Panamericano del 2022. Hay competencias en las que por ahí he sentido que mi sensación estaba mucho más fina que en otras, en esa me sentí impecable, a tal punto que llegué a arbitrar la final individual de sable.

    En el video hubo un árbitro con experiencia en Juegos Olímpicos, pero me eligieron a mí como principal. Me fue muy bien, recibí felicitaciones por algunas decisiones que tomé y eso no es muy frecuente que suceda con nosotros.

    TW: ¿Y el momento más duro?

    ML: Siento que los primeros años siempre son difíciles. Desde que se saca la licencia hasta ir haciéndose un nombre, que te vayan conociendo. Imagínate darle un combate por unos cuartos de final o una final a un chico que acaba de recibir su licencia.

    TW: ¿Alguna anécdota que te haya pasado en el rol de árbitro?

    ML: Siento que haber sido convocado por primera vez a una Copa del Mundo a través de la FIE representó un momento especial para mí. También, cuando fui llamado a los Juegos Sudamericanos.

    TW: ¿Cuáles son las metas más inmediatas que tienes como árbitro?

    ML: Es algo que sigo meditando. Siento que en algún punto consideraría ir a unos Juegos Olímpicos porque es lo que anhelamos atletas, entrenadores y árbitros.

    TW: ¿Qué le diría Martín Lora a esos chicos que se están formando como árbitros?

     ML: El año pasado tuve la oportunidad de conversar con unos chicos que conozco de Argentina y que pudieron presentar su examen FIE. Uno por ahí tenía la misma edad que yo tenía cuando saqué mi primera licencia, 20 años.

    Le dije que me hubiese gustado prestarle más atención en su momento a la importancia de la regla más que a la interpretación de las acciones. Es algo que los evaluadores prestan más atención y que me doy cuenta cuando voy a competencias nacionales e internacionales porque es importante saber aplicarla.

    Pese a solo tener 35 años, Martín Lora Grünwald sigue labrando un camino de éxitos en el mundo del arbitraje. Su nombre ya se escucha en importantes competencias internacionales y, en su país, va ganando una reputación entre los mejores. Impartir justicia con equidad y formación es una tarea que Martín tiene en su cabeza cada día.

  • Luis Fernando Velasco: “El esgrimista debe tener capacidades, conocimientos y valores”

    Luis Fernando Velasco: “El esgrimista debe tener capacidades, conocimientos y valores”

    Cuando Luis Fernando Velasco era apenas un niño, en el Coliseo El Pueblo, de Cali, Colombia, se realizó una exhibición de esgrima a la que no había sido invitado. La invitación fue para su hermano, pero él también asistió. Allí le pidieron que probara empuñar la espada y, desde entonces quedó prendado del deporte de combate. Su hermano con el tiempo se retiró. Pero él se convirtió en un atleta de alto rendimiento en el arma de florete.

    Formó parte del equipo nacional durante tres ciclos olímpicos, que son más de 12 años. Con esa experiencia como atleta, se le dio la posibilidad de llegar a ser entrenador en la Escuela Militar de Esgrima de la Aviación, durante más de un año.

    Sus entrenamientos como esgrimista los llevaba a la par de la carrera de arquitectura, por tanto, aplicó sus conocimientos en planificación al desempeñarse como director de la Liga del Valle del Cauca, considerada la liga más importante de Colombia, en cuanto a resultados deportivos.

    También obtuvo la licencia de árbitro internacional, y en 2007 presidió la final de la Copa Mundo de Espada en Bogotá, Colombia. “Puedo decir que ese es el mi mejor resultado como árbitro”, recordó Velasco, quien dirige y es entrenador en el Club Deportivo de Esgrima Vencedores, desde hace tres años.

    A la par, pertenece a la Asociación de Árbitros de Colombia, ejerció como árbitro en el Grand Prix de Cali y en los últimos Panamericanos Junior. Tiene su licencia de juzgamiento activa y, ante su dilatada trayectoria, compartió parte de sus experiencias y opiniones con TouchéWorld, en la sección El Árbitro.

     ¿Cómo fue su transición de atleta a árbitro?

    Cuando uno se dedica de lleno a la esgrima no hay estabilidad laboral, porque no hay empresa que resista a que el empleado se ausente cada vez que se va a viajar a una competencia.

    Entonces decidí estudiar una especialización en Dirección Deportiva en la Escuela Nacional del Deporte, y en mi trabajo de grado hice un Plan de Desarrollo Estratégico en la Liga Deportiva de mi Región. A partir de allí se me presenta la posibilidad de entrar a la Liga del Valle del Cauca y dirigirla.

    ¿Cuál ha sido la fórmula de la Liga del Valle del Cauca para destacar con más campeones?

    Yo no sé lo que sucede en el Valle del Cauca, la región tiene una raza que nos hace diferentes y ha dado muchos campeones. También tiene que ver con que se ha vuelto una tradición que se va transmitiendo. Cuando se le dice a cada niño: “todo el que llega aquí se hace campeón”. Ellos lo creen, y ganan.

    ¿Qué método o plan puede ejecutarse para masificar la esgrima?

    Fórmula mágica no hay, y menos en nuestros países latinoamericanos. Todo está amarrado a la posibilidad económica. En cada Copa del Mundo, por ejemplo, se puede observar que van muchos norteamericanos y de acuerdo a su resultado, la federación les reintegra lo que han invertido en el viaje.

    En nuestros países, si no hay quien pague la entrada al evento, pasaje y hotel, ese no va. Y es tan claro eso, que en nuestra región, Brasil y Estados Unidos son los que más presencia tienen en cada campeonato. Entonces, una forma de masificar sería garantizar al atleta que se ha esforzado en llegar a un nivel elevado de preparación, la asistencia a los eventos internacionales, ya que ese deportista será la cara del país. De eso se debe encargar el Estado.

    ¿Qué extraña de dirigir una liga?

    Nada. Por lo siguiente: Yo he sido muy apasionado por la esgrima y mi profesión de arquitecto me ha ayudado mucho en la organización y planificación, no todo el mundo comprende que hay que dedicar tiempo a hacer las cosas bien. Eso no es productivo económicamente, tampoco muy valorado.

    Satisfacciones personales hay, pero sin dinero es muy difícil permanecer en el tiempo. Aparte que los atletas de rendimiento de ahora, no son igual a los de antes. Los de ahora están pendientes de las rumbas, de ser fashion, de hacer redes sociales; son muy pocos los comprometidos, entonces por qué voy a sacrificar mi vida por muchachos como esos.

    Cuando hay atletas que además de tener potencial, son responsables, disciplinados, constantes; cuentan con todo mi apoyo y entrega.

    ¿Alguna experiencia más grata como árbitro?

    Son dos. La primera es haber dirigido la Copa del Mundo de Espada de 2007. La segunda es más vivencial, y es que en algunos momentos los atletas de regiones rivales a la mía me pedían que yo arbitrara sus competencias. Es un respaldo muy chévere, sentir el respeto de los atletas.

    ¿Qué es lo más apasionante de ser árbitro?

    Es sentir la adrenalina de cada combate, uno compara, guardando las proporciones, a lo que uno vivió como atleta.

    ¿Y lo menos grato?

    Lo menos grato es que el tema del arbitraje no es prioridad para ninguna organización. No se puede tener una región desarrollada deportivamente, donde no se trabaja por los árbitros. La formación de los árbitros es por decisión individual, porque no existe ningún tipo de apoyo, si salarial, ni de capacitación para mejorar el juzgamiento.

    ¿Qué proyectos tiene como árbitro y como entrenador?

    La expectativa es mantener la licencia activa y apoyar el proceso de aprendizaje de nuevas generaciones de juzgadores. Como entrenador, quiero seguir formando a los chicos con valores, disciplina y conocimiento, para formarles una buena base para que vayan sólidos en etapas siguientes, como cadetes y adultos.

    Para mí la formación debe estar basada en desarrollar capacidades físicas y conocimientos sobre la esgrima, pero también los valores como persona.

    ¿Qué sueña para la esgrima de su país?

    Que el Estado aproveche los recursos para la formación efectiva de los atletas. Que respalde a los que tienen el nivel, para puedan seguir adelante y así poder emular resultados de otros países desarrollados donde las condiciones de apoyo al atleta son más favorables.

    Por Yesenia Rincón Castellano. Comunicadora Social, Periodista.  TouchéWorld Editorial

  • El Árbitro… Adriana Attar Cohen (ARG)

    El Árbitro… Adriana Attar Cohen (ARG)

    Lo que empezó con una simulación de espada mientras estudiaba para una exposición, terminó convirtiéndose en una exponente de la esgrima de su país y actual integrante de los equipos de arbitraje internacional. 

    En ésta ocasión TouchéWorld presenta en la sección «El Árbitro…» a Adriana Attar Cohen, quien a pesar de asegurar haber conocido tarde el deporte, ha tenido un gran crecimiento sobre las pedanas, profesionalizándose en el rol del arbitraje. 

    De nacionalidad argentina, Attar Cohen ha vivido un acelerado proceso de aprendizaje desde el inicio, pues conoció la esgrima al percatarse que el señalador de un libro que leía, era una espada, la cual comenzó a utilizar mientras estudiaba para una exposición, sin saber que al poco tiempo usaría un sable real para defender a su país sobre las pedanas. 

    Adriana empezó a practicar esgrima a los 23 años, carrera en la que se mantuvo como atleta e integrante del Equipo Nacional de Sable Argentino durante 10 años, pues su deseo de ser madre la llevaron a bajar de las pedanas, sin embargo el retiro fue corto, pues durante su etapa de madre, decidió iniciar un curso de arbitraje internacional. 

    «Recuerdo que mi carrera fue relativamente corta como atleta y en el año 2015, el presidente de la Federación Argentina de Esgrima, Víctor Sergio Groupierre, me hizo la invitación a participar en un Seminario de Arbitraje para mujeres en América,  la cual acepté, pese a no saber mucho de lo que se trataba», manifiesta Attar Cohen.

    Desde entonces, la árbitro con licencia en las armas de sable y florete, ha ido forjando su camino en el mundo del arbitraje internacional, con el sueño de dirigir asaltos en unos Juegos Olímpicos y aportar a la inclusión e igualdad de la mujer en el deporte. 

    TW: ¿Cuándo comienzas con el arbitraje?

    AA: Todo comenzó luego de tener buen rendimiento en el Seminario de Arbitraje para mujeres en América, lo que dejó contentos a los examinadores, sin embargo, como era el año 2015, previo a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, no pude ser incluida por políticas del deporte, y es hasta la temporada 2016-17 cuando recibo mi primera convocatoria.

    Todo ha sido paso a paso. En el primer año estuve en una Copa del Mundo y el Mundial Juvenil, mientras que al siguiente año estuve en dos Copas del Mundo y nuevamente en el Mundial Juvenil y así ha ido incrementando mi participación en eventos internacionales. 

    TW ¿Cómo define su trayectoria como árbitro?
    AA: Como alguien que está colaborando en un mundo de cambio a que la mujer pueda participar aún más, en un deporte que es de todos. 

    TW: ¿Qué fue lo más difícil o complejo de pasar de atleta a árbitro?

    AA: Buena pregunta -entre risas-. Creo que es el entorno. Saber que es un asalto difícil, saber qué es lo que pasa con cada uno según el resultado. 

    Pongo el ejemplo del Grand Prix de Sable Seúl 2019, era la primera prueba clasificatoria de los Juegos Olímpicos Tokio 2020 y el ambiente es diferente porque ya cuando se están peleando puntos por algo tan importante, de gran envergadura, eso se siente. Así como lo siente un tirador, lo siente un árbitro.

    Entonces creo que lo más difícil para mí, ha sido poder aislarme de esa situación y simplemente ver las acciones. Tratar de no dejarte influenciar por el entorno, los gritos, y las presiones que se tratan de dar. 

    TW: ¿Qué es lo más apasionante de su función?

    AA: Tengo la idea que el deporte en general, en cualquiera de los roles que se asuman, le permiten conocerse a uno mismo. Conocer los límites, vivir según los valores que uno tiene. Así que la función del árbitro, al menos en el sable, uno nunca deja contento a todo el mundo. Uno no puede complacer siendo árbitro, uno tiene que dar lo que ve.

    Así, que si sé que hice lo que vi y siento, lo que me apasiona es eso, que hago una cosa por convicción y por un deporte que amo. Me apasiona hacerlo con honestidad. No importa la situación en la que esté, ni quien sea el tirador o su país, lo que me importa es hacerlo de manera honesta. 

    TW: ¿Cómo es la relación de un árbitro con los atletas?

    AA: En mi caso, me ha tocado arbitrar con quienes compartí circuito y con quienes fui rival y eso uno trata de no pensarlo, de quien es, ni que apellido lleva. 

    Reconozco que al principio no me resultó fácil, porque cuando te reciben en un país y dan hospitalidad y de repente tener que arbitrarle, es como que reencontrarse en otro espacio. Pero con el tiempo se va aprendiendo de que uno está parado en la pedana para dar las acciones que uno ve y no por amistad, porque realmente no es la función del árbitro. 

    Eso dura lo que dura el combate, porque luego, uno puede tener afinidades con las personas y está bien porque somos una gran familia. No puede haber la mentalidad de que el árbitro no puede hablar nunca, ni siquiera fuera de una competencia con nadie. Simplemente uno tiene que saber que tiene que ser justo y hacer su trabajo. 

    TW: ¿Cuál ha sido el momento más feliz o satisfactorio durante su rol como árbitro?

    AA: Uno de esos momentos, ha sido cuando recibí el primer correo de convocatoria. Fue una alegría inolvidable, con todos los nervios que implicó, porque comprendía que iba a tener de colegas a personas que me arbitraban y que yo admiraba. 

    Luego de eso, han sido buenos momentos, el recibir determinados reconocimientos de las personas. Que te vengan a decir ‘estoy muy contento con el arbitraje’ o cuando te felicitan, al igual de cuando te dan la oportunidad de arbitrar alguna semifinal o final, eso es un reconocimiento y gratificante. 

    TW: ¿Cuál ha sido el momento más difícil o incómodo durante su rol como árbitro?

    AA: Creo que más allá de la presión, que con el tiempo se aprende a manejar, es cuando uno se da cuenta que se equivocó. Cuando uno percibe un error que ya cometió y que no puede volver atrás, es un momento incomodo y uno tiene que tratar de mantener la compostura y de que eso no se note para que no afecte la concentración. 

    Uno trata de equivocarse lo menos posible, pero eso nos pasa a todos los árbitros. Entonces es aceptar el error y saber que el error puede suceder y hay que superarlo para ser justo a partir de ahí. 

    TW: ¿Qué anécdota recuerda durante su rol como árbitro?

    AA: Las anécdotas graciosas siempre son situaciones donde se quiso instalar alguna discusión, o presión para incomodar, pero luego te dicen ‘tenias razón’, entonces tú dices entre risas, ¿Para qué me hiciste pasar ese mal momento? Pero uno entiende que son las cosas del deporte.

    TW: ¿Cuál es su mayor sueño como árbitro?

    AA: Para la mayoría de los árbitros, ir a unos Juegos Olímpicos, es el coronario de todo, y la verdad es que yo nunca fui a unas olimpiadas como atleta, por lo que sería lindo ir como árbitro, pero sé que para Tokio -2020- no va a suceder porque soy muy nueva, pero aparte de eso, creo que estaría satisfecha con poner mi granito de arena, para que desaparezca esa cuestión de hombre y mujer y que se vea el árbitro como uno solo. 

    “Existe la necesidad de formar árbitros y darle la importancia a esa figura” A. Attar Cohen. 

    Por Antonio Vásquez. Lic. en Comunicación Social, Periodista Redactor de Deportes. Jefe de Prensa.– Touché Editorial.

  • El Árbitro… Daniela Jurado Salazar (CRC)

    El Árbitro… Daniela Jurado Salazar (CRC)

    Una lesión la apartó de las pedanas como atleta, pero su pasión por la esgrima y el amor por su país, la llevaron a iniciarse en el rol del arbitraje, desde donde espera aportar al crecimiento de la disciplina en Costa Rica.

    En esta oportunidad TouchéWorld recibe en la sección «El Árbitro», a la costarricense Daniela Jurado Salazar, una joven que se abre paso en el mundo del arbitraje internacional.

    Con ocho años como atleta y miembro del Equipo Nacional de espada costarricense, Jurado Salazar ha aprovechado la etapa de recuperación de una operación de ligamentos cruzados para profesionalizarse en el rol con el que espera seguir aportando a la esgrima de su país.

    «No desestimo volver a tirar más adelante y poder cumplir con los dos roles paralelamente, sobre todo para apoyar a los equipos juveniles, quienes han ido creciendo bastante y me gustaría aportar desde el arbitraje, ya que para las competencias internacionales, el país necesita contar con sus árbitros», resalta Daniela.

    A sus 22 años de edad, Jurado Salazar cuenta con la Licencia de Árbitro International en Espada y entre su experiencia, destaca el haber dirigido combates en Campeonato Panamericano Cadete y Juvenil, Centroamericanos de Mayores, Copa Satélite y Copa del Mundo Juvenil.

    «Mi plan es que al retirarme por completo como atleta, poder dedicarme a esta profesión – arbitraje-, por eso sigo preparándome para obtener mis licencias en las otras dos armas -sable y florete-«.

    TW: ¿Cómo se dio el cambio para árbitro?

    DJ: Principalmente fue debido al ver la necesidad que tiene el país de tener árbitros que lo representen en los torneos internacionales, porque siento que nos pesaba el hecho de no tener ninguna representación de arbitraje.

    Además que de una u otra manera, creo que contar con un equipo de arbitraje, ayudará al crecimiento que ha venido teniendo la esgrima costarricense, porque la esgrima no es solo competir, sino que también está la función de un árbitro, la cual puede cumplir una persona que quizás no es ni fue deportista, pero le gusta este rol.

    Todo esto me llevó a prepararme y sacar la licencia internacional.

    TW: ¿Cuándo comienzas con el arbitraje?

    DJ: Mi primera competencia como Árbitro Internacional fue en el Campeonato Panamericano Cadete y Juvenil del 2018 en Costa Rica, que fue cuando obtuve mi licencia, pero después de eso estuve en los Centroamericanos Juveniles y Mayores, en la Copa Satélite de Costa Rica y la Copa del Mundo Juvenil de El Salvador.

    Todo esto a nivel internacional, pero sin embargo comencé alrededor de hace casi cuatro años a ejercer funciones de árbitro a nivel nacional.

    TW: ¿Cómo ha sido tu capacitación o formación como árbitro?

    DJ: Yo empecé con esta idea del arbitraje desde mediados del año 2016, bajo las capacitaciones que comenzó a dictar el señor Juan Carlos Ríos acá en Costa Rica.

    En esa ocasión participe en tres cursos, donde revisamos los reglamentos, nos sentamos a ver competencias internacionales, practicamos la reacción del ojo y ensayamos la postura, para entender bien por qué se dan las acciones y direcciones de los árbitros.

    Desde entonces continúe con una serie de cursos que me permitieron obtener mi Licencia de Árbitro Internacional.

    TW ¿Cómo define su trayectoria como árbitro?

    DJ: Creo que ha sido muy emocionante. Es apoyar al equipo desde otro punto de vista, además que ha sido una manera de crecer mucho personal y deportivamente.

    De verdad que me alegra mucho poder representar a mi país desde esta función, porque aunque muchos no le dan importancia, es un papel muy importante para el país, como presencia a nivel internacional.

    TW: ¿Qué fue lo más difícil o complejo de pasar de atleta a árbitro?

    DJ: Primero puedo decir que pasar de atleta a árbitro, me ayudó mucho a ser mejor atleta, a entender mucho más la posición de los árbitros y de comunicarme mejor con ellos, pero obviamente si ha sido difícil tener que estar ahora del otro lado de la pista, sin embargo sigo disfrutando mucho de la esgrima, por lo que si Dios quiere y todo sale bien con mi recuperación, podré ejercer ambas funciones -atleta y árbitro-.

    Así que lo más difícil es la responsabilidad. Uno como atleta a veces se queja de las decisiones de los árbitros, pero uno no se da cuenta que el árbitro es responsable de la seguridad de los tiradores y de que se dé un buen combate.

    TW: ¿Qué es lo más apasionante de su función?

    DJ: Lo mejor es ver como un atleta se desarrolla de manera limpia y justa. Siento que es común ver atletas culpando a un árbitro por alguna decisión, pero lo más lindo es ver como un combate fluye de manera casi perfecta y uno como árbitro es un punto neutro, entonces es satisfactorio ver que la competencia fluye de la mejor manera.

    TW: ¿Cómo es la relación de un árbitro con los atletas?

    DJ: Uno como atleta trata de conocer el reglamento, pero como árbitro tienes que conocerlo si o si, entonces creo que me ha ayudado a ver una perspectiva diferente los combates de mis compañeros o con actitudes que hacen que me de la responsabilidad de decirles que no están haciendo las cosas bien.

    Entonces creo que ahora que veo las cosas desde otra perspectiva, puedo hablar con ellos con base, y explicarles muchas cosas para ayudarlos hacerlo mejor, para que sigan creciendo y mejorando su rendimiento.

    De verdad que es muy lindo poder ayudar a todos esos jóvenes de mi país a seguir creciendo y a lograr sus objetivos.

    TW: ¿Cuál ha sido el momento más difícil o incómodo durante su rol como árbitro?

    DJ: Me ha pasado y sobre todo en Centroamérica, que como conozco a los atletas e incluso algunos son mayores que yo, ha sido complicado establecer la relación de que me vean bien como árbitro, por lo que tuve que poner más de mi parte para presentarme como tal y que se diera esa línea de respeto.

    Sin embargo todas las competencias tienen momentos complicados -entre risas-.

    TW: ¿Cuál ha sido el momento más feliz o satisfactorio durante su rol como árbitro?

    DJ: Tuve la oportunidad de arbitrar en el 2018 la final masculina de la Copa del Mundo de Espada Juvenil en El Salvador. Al principio estaba super nerviosa -entre risas-. Tenía micrófono y todo, pero al final la competencia se dio muy bien. Siento que hubo mucho respeto entre los tiradores conmigo.

    TW: ¿Cómo ves la oportunidad e inclusión de la mujer en la dirigencia deportiva? 

    DJ: En el área del arbitraje, creo que ha sido súper abierto la oportunidad que le están dando a las mujeres. Obviamente siguen siendo más hombres, pero se está buscando la manera de equilibrar ese aspecto, dándole la misma cantidad de combates a ambos géneros.

    TW: ¿Cuál es su mayor sueño como árbitro? 

    DJ: Ser invitada por la Federación Internacional de Esgrima (FIE) a participar en unos Juegos Olímpicos.

    Por Antonio Vásquez. Lic. en Comunicación Social, Periodista Redactor de Deportes. Jefe de Prensa.– Touché Editorial.

  • El Árbitro… David Isaac Barrios Martínez (GUA)

    El Árbitro… David Isaac Barrios Martínez (GUA)

    Se apasionó por la esgrima desde que comenzó a practicarla en el año 1999 y ahora la disfruta desde el rol de árbitro, función que considera «maravillosa» y a través de la cual, sueña con asistir a unos Juegos Olímpicos.

    En esta ocasión TouchéWorld recibe en su sección «El Árbitro», a David Isaac Barrios Martínez, integrante del grupo de árbitros internacionales de la Federación Nacional de Esgrima Guatemala.

    Con 11 años al servicio del arbitraje, Barrios Martínez comenzó a temprana edad como anotador en competencias nacionales, y tras cursos de capacitaciones, logró obtener la licencia en las tres armas, hecho que agradece en especial, a la federación guatemalteca, así como a las diferentes personas que han sido parte de su formación.

    David estuvo seis años como atleta, sin embargo a los 22 años, por recomendaciones de su entrenadora, decidió aventurarse en el rol del arbitraje.

    «Hubo un tiempo durante mi carrera como atleta, que tuve que alejarme debido a mis estudios y compromisos personales, y cuando retomé los entrenamientos, mi entrenadora Xiomara Williams, me recomendó el arbitraje como profesión.

    Luego de eso, y tras conversaciones con el señor Manuel Flores, quien para entonces administraba la Federación Nacional de Esgrima Guatemala, me dio la oportunidad de empezar como anotador en las competencias. Poco a poco me fui preparando como árbitro en Guatemala, asistiendo a cursos y capacitaciones»,  recuerda Barrios.

    TW: ¿En qué momento te haces árbitro internacional?

    DB: Para el año 2013 la Federación de Guatemala me dio la oportunidad de viajar a Costa Rica para cursar el examen como árbitro FIE. Allí conseguí la licencia en Sable.

    Mis primeras participaciones internacionales fueron en las Copas del Mundo de Sable que organiza la Federación Costarricense de Esgrima y así fui avanzando hasta que en el 2017 la federación guatemalteca me dio nuevamente la oportunidad de viajar a Cuba para cursar el examen y optar por la licencia en Espada y Florete.

    TW: Actualmente ¿dónde ejerce sus funciones como árbitro?

    DB: Actualmente ejerzo mis funciones como árbitro de la Federación Nacional de Esgrima Guatemala en los torneos nacionales e internacionalmente represento a la federación cuando somos invitados, como por ejemplo el año pasado -2018- estuve en el Panamericano de Mayores celebrado en Cuba.

    TW ¿Cómo define su trayectoria como árbitro?

    DB: En una sola palabra, podría definirla como maravillosa. Desde que comencé como atleta, me enamoré de este deporte y ahora como árbitro, puedo decir que mi vida es maravillosa.

    TW: ¿Qué fue lo más difícil o complejo de pasar de atleta a árbitro?

    DB: El cambio y la transición de ponerte ahora en los zapatos del juez. Como atleta discutes con el árbitro, pero ahora desde este lado, ves las cosas desde otro punto. Son cosas muy diferentes, entre éstas, la responsabilidad de las decisiones en cada acción.

    TW: ¿Qué es lo más apasionante de su función?

    DB: Me encanta presidir y hacer bien mi trabajo. El sentimiento de que las personas crean en ti, esa sensación de hacer bien el trabajo. Todo eso me apasiona.

    TW: ¿Cómo es la relación de un árbitro con los atletas?

    DB: Hay una relación de amistad y compañerismo con muchos atletas, sobre todo de Centroamérica, pero eso es fuera de las pistas. Ya estando adentro todo cambia, es una relación diferente y siempre se los digo.

    TW: ¿Cuál ha sido el momento más feliz o satisfactorio durante su rol como árbitro?

    DB: Que me hayan tomado en cuenta para trabajar la final del Campeonato Panamericano de Mayores que se celebró en Cuba en el año 2018. Fue una experiencia única, que hasta me llegué a poner nervioso -entre risas-.

    TW: ¿Cuál ha sido el momento más difícil o incómodo durante su rol como árbitro?

    DB: Creo que hay algo que nos pasa a muchos árbitros y es el roce entre entradores y árbitros. Eso a mí siempre me pone incomodo. Incluso en algún momento me tocó expulsar a quien había sido mi entrenador, pero es el trabajo.

    TW: ¿Qué anécdota recuerda durante su rol como árbitro?

    DB: Recuerdo una vez que estaba presidiendo un Centroamericano y era tanto el cansancio, que además de hacerlo sin zapatos, yo venía de presidir combates de floretes y me dieron uno de espada y durante la acción hice todos los gestos de florete, aun cuando era una acción de espada. Fue tan notable que hubo atletas que se reían de mí.

    TW: ¿Cuál es su mayor sueño como árbitro?

    DB: Creo que el mismo de todo árbitro, que es el de ir a unos Juegos Olímpicos. Que te tomen en cuenta para un evento tan grande como unas olimpiadas, creo que es el mayor sueño de cualquiera.

    Por Antonio Vásquez. Lic. en Comunicación Social, Periodista Redactor de Deportes. Jefe de Prensa.– Touché Editorial.

  • El Árbitro… Juan Carlos Ríos Rivera (MEX)

    El Árbitro… Juan Carlos Ríos Rivera (MEX)

    A pesar que durante su niñez nunca contempló tener entre sus actividades la esgrima, hoy es unos de los principales Árbitros Internacionales del Continente Americano con los que cuenta la Federación Internacional de Esgrima (FIE).

    En esta oportunidad, TouchéWorld presenta en su sección «El Árbitro», al mexicano Juan Carlos Ríos Rivera, profesional con 40 años al servicio del arbitraje y quien entre su experiencia laboral cuenta con el haber asistido a 10 Campeonatos del Mundo de Mayores, dos Juegos Olímpicos, Campeonatos Panamericanos e innumerables Copas del Mundo.

    Aunque confiesa haber conocido la esgrima «por accidente», luego que unos amigos lo invitaran a un entrenamiento, Ríos Rivera se enamoró del deporte en el que estuvo activo como atleta durante 15 años, sin embargo, desde joven su pasión se inclinó por las normativas, reglas y decisiones, por lo que fue aprendiendo sobre el arbitraje.

    «Mi pasión por el arbitraje se dio ya que el entrenador que tenía durante mi tiempo en el Equipo Nacional de México, me enseñaba sobre arbitraje y eso me gustaba. Él me decía que yo tenía muchas facilidades para ser buen arbitro», recuerda Juan Carlos, quien además se dedica a la capacitación de árbitros en la región, a través del proyecto implementado por la Confederación Panamericana de Esgrima (CPE).

    TW: ¿Cuándo comienzas con el arbitraje?

    JCR: Aún siendo atleta. Recuerdo que aprovechaba los conocimientos de mis entrenadores para aprender un poco sobre el arbitraje, pero formalmente hice mi examen de arbitraje a los 17 años y ya son 40 años ejerciendo esta profesión.

    TW: Actualmente ¿dónde ejerce sus funciones como árbitro?

    JCR: Actualmente estoy como árbitro de la Federación Internacional de Esgrima (FIE) y ahora soy el árbitro encargado de la Comisión de Arbitraje de la Confederación Panamericana de Esgrima (CPE).

    TW ¿Cómo define su trayectoria como árbitro?

    JCR: Para mí ha sido muy satisfactoria, porque me ha dado muchas cosas buenas y malas, pero son experiencias que se han adquirido, como por ejemplo cuando estuve en los Juegos Olímpicos. De verdad que es un placer representar a mi país como árbitro internacional.

    TW: ¿Qué fue lo más difícil o complejo de pasar de atleta a árbitro?

    JCR: Lo más difícil fue alejarme de las pistas como atletas, ya que me gustaba mucho competir, pero el problema económico para el fogueo, para asistir a competencias internacionales, cada vez era más constante porque no recibían el apoyo necesario.

    De verdad que fue muy difícil dejar las pistas y dedicarme exclusivamente al arbitraje.

    TW: ¿Qué es lo más apasionante de su función?

    JCR: Llegar a las competencias y que la gente joven me conozca y reconozca mi trabajo. También me apasiona poder ayudar a la gente joven con mi experiencia, para que ellos empiecen ya a trabajar como árbitros internacionales y que empiecen a obtener su propia trayectoria.

    TW: ¿Cómo es la relación de un árbitro con los atletas?

    JCR: Realmente tengo una relación bastante buena. Tanto los atletas como entrenadores ya me conocen y llevamos una relación buena ya que saben que como árbitro voy a ser lo más justo que se pueda.

    Ellos saben que conmigo no hay ningún problema de parcialidad o cualquier cosa, entonces eso me ha dado buena relación con ellos.

    TW: ¿Qué tan importante es la capacitación del árbitro?

    JCR: Es muy importante y aprovecho la oportunidad para agradecer a la Confederación Panamericana de Esgrima por hacerme parte de ese proyecto, ya que es fundamental dar estos seminarios de arbitrajes para realmente formar un cuerpo de arbitraje bueno a nivel de América.

    TW: ¿Cómo evalúa el arbitraje en el Continente Americano?

    JCR: Hay muy buen arbitraje, lo que pasa es que hace falta experiencia. Hace falta salir a competencias, estar en contacto con competencias fuertes.

    Si bien, los árbitros acá participan en Campeonatos Panamericanos, también hace falta salir a otros eventos de otros continentes, donde veas campeones del mundo, olímpicos y no te tiemble la mano para señalar las acciones.

    TW: ¿Cuál ha sido el momento más feliz o satisfactorio durante su rol como árbitro?

    JCR: Asistir a los Juegos Olímpicos de Londres 2012. Esa ha sido la experiencia más bonita que he tenido dentro del arbitraje, ya que durante esas olimpiadas, trabajé una semifinal de florete masculino y la final por Equipos.

    Para mí fue una experiencia bastante satisfactoria después de mucho trabajo como árbitro. Fue una recompensa, fue lo máximo estar ahí y sobre todo arbitrar una final.

    TW: ¿Cuál ha sido el momento más difícil o incómodo durante su rol como árbitro?

    JCR: En los Juegos Panamericanos en Panamá en el 2012, una atletas que para mí, ha sido una de las mejores, tuve la penosa situación de sacarle una tarjeta negra por falta de educación y de verdad que fue un momento muy difícil ya que la aprecio mucho, la vi crecer desde sus primeras competencias y la verdad fue difícil expulsarla.

    TW: ¿Qué anécdota recuerda durante su rol como árbitro?

    JCR: Antes de empezar la semifinal del Campeonato Mundial de Hungría, comentaba con el otro juez algunas cosas y resulta que teníamos el micrófono abierto y todo se oía. Fue algo muy gracioso – entre risas-.

    TW: ¿Cuál es su mayor sueño como árbitro?

    JCR: Actualmente mi sueño es poder seguir capacitando a árbitros jóvenes. Dar mi experiencia como árbitro y buscar la forma de integrar la Comisión de Arbitraje de la Federación Internacional de Esgrima.

    La carrera del árbitro es como la carrera del atleta, ya que también se tiene que preparar y avanzar con la evolución de la esgrima.

    C. Ríos.

    Por Antonio Vásquez. Lic. en Comunicación Social, Periodista Redactor de Deportes. Jefe de Prensa.– Touché Editorial.

  • El Árbitro – Regis Trois de Ávila

    El Árbitro – Regis Trois de Ávila

    Regis Trois de Ávila, brasileño que vio el arbitraje como un trampolín para trascender en la esgrima mundial, ha logrado con estudios, preparación y trabajo, integrar «el grupo élite» de árbitros de la Federación Internacional de Esgrima (FIE), enalteciendo así, al continente americano en las diferentes competiciones internacionales en las que ha participado.

    Ex esgrimista, Maestro de Armas, Árbitro y entrenador con estudios universitarios en Educación Física, es parte del currículo del señor Regis Trois de Ávila, quien con ética y profesionalismo se ha convertido en uno de los árbitros más reconocidos de la esgrima.

    Trois vivió una carrera de 18 años como esgrimista activo, en la que tuvo como sus más grandes juegos, las Olimpiadas de Seúl 1988. Sin embargo, su pasión por la disciplina y el afán de cruzar fronteras, lo llevó a incursionar desde joven en la formación de atletas y el arbitraje, para lo que se preparó desde temprano.

    «No había dejado de ser atleta cuando ya había realizado especializaciones como Maestro de Armas y de árbitro, durante certificaciones FIE», recuerda Trois, quien cuenta con 27 años al servicio del Club Paulistano de Brasil, donde es coordinador de la sala.

    TW: ¿Por qué el arbitraje?

    RT: Creo que decidí ser árbitro por necesidad, porque para la época, Brasil no tenía recursos para salir a competir constantemente a nivel internacional y entonces encontré en el arbitraje la manera de poder asistir a los eventos.

    De esta manera salía al extranjero como árbitro, veía la esgrima más moderna que me servía tanto como esgrimista y como maestro y cuando regresaba a Brasil, llegaba con nuevos conocimientos.

    TW: ¿Cuánto tiempo lleva ejerciendo como árbitro?

    RT: Mis primeras especializaciones como árbitro las realice en el año 1987, pero internacionalmente fue en el año de 1998 cuando participe en un Mundial Juvenil celebrado en Suiza.

    TW: ¿ Cómo define su actual trayectoria como árbitro?

    RT: Una trayectoria bonita y de aprendizaje en la que he podido obtener premios como el mejor árbitro de espada en el año 2011. Desde entonces he estado entre los tres mejores del mundo según la Federación Internacional de Esgrima.

    Actualmente integro el grupo de arbitraje catalogado como élite.

    TW: ¿ Qué ha sido lo más difícil o complejo del árbitro?

    RT: El estudio de los reglamentos. Se tiene que estudiar mucho porque hay que conocer de todo porque eso muchas veces hace la diferencia durante nuestra labor.

    TW: Actualmente ¿dónde ejerce sus funciones como árbitro?

    RT: Actualmente soy el encargado por la Confederación Brasileña de Esgrima (CBE) de dictar los cursos de arbitraje en el país y estoy designado por la Federación Internacional de Esgrima (FIE) como responsable junto con Juan Carlos Ríos de los cursos en Suramérica.

    TW: ¿Qué es lo más apasionante de su función?

    RT: La importancia del arbitraje en los atletas. Porque todo el sudor, la pasión, el esfuerzo y el trabajo tanto del esgrimista como del entrenador, el club, los padres, todos los que lo apoyan, depende de la actuación del árbitro.

    La pasión es dar lo mejor de mi posibilidad de árbitro, para que el resultado sea el más seguro y digno posible, porque una mala suerte del atleta, se equivoca en su tocado pero una mala actuación de un árbitro, puede cambiar la vida de todos.

    La otra cosa buena es que hago lo que me gusta y por eso me pagan -entre risas-

    TW: ¿Cómo es la relación de un árbitro con los atletas?

    RT: Un árbitro no es amigo de un atleta, un árbitro es un ser que respeta la gente, que tiene que conocer, sentir la esgrima y aplicar el reglamento.

    TW: ¿Cuál ha sido el momento más feliz o satisfactorio durante su rol como árbitro?

    RT: Arbitrar finales olímpicas. Eso ha sido de las cosas más impresionantes que me ha tocado vivir.

    Ver la acción de primer nivel del que va a lograr la medalla olímpica, es algo muy satisfactorio durante mi labor.

    En mi carrera como árbitro he podido estar en trece medallas de oro. Sin embargo, por cosas del destino, no pude estar en la medalla de oro conseguida por Rubén Limardo -Campeón Olímpico en Londres 2012-.

    TW: ¿Cuál ha sido el momento más difícil o incómodo durante su rol como árbitro?

    RT: Como árbitro no recuerdo algún momento de estos, pero dentro de la esgrima el momento mas frustrante fue en el año 1992 cuando no logré clasificarme a los Juegos Olímpicos de Barcelona.

    TW: ¿Cuál es su mayor sueño como árbitro?

    RT: Seguir arbitrando hasta el último minuto permitido por la FIE.

    Luego de ser árbitro, sueño con entrar a la comisión arbitral de la FIE, que es la que organiza la parte arbitral mundial.

    TW: ¿Qué tan importante es la formación de árbitros para el desarrollo y crecimiento de los atletas del continente americano?

    RT: La formación de árbitros es muy importante si queremos hacer una esgrima fuerte acá en nuestro continente, porque si no tenemos un grupo de árbitros que sean igual o mejor que los de Europa, nunca saldremos adelante porque cuando los atletas van a competencias internacionales se consiguen con una manera distinta de llevar el arbitraje en comparación con la de acá que es donde se preparan.

    La formación acá en nuestro continente tiene que ser una prioridad para la Confederación Suramericana, la Confederación Panamericana y para la propia FIE y creo que en eso están trabajando.

    TW: ¿Qué consejo le da a las personas que inician en la labor de árbitro? 

    RT: Que estudien y se preparen. Que no compensan los errores, porque un árbitro es humano y se puede equivocar, pero nunca compensar.

    «La esgrima la considero como una de las cosas mas lindas de mi vida», R. Trois.

    Por Antonio Vásquez. Lic. en Comunicación Social, Periodista Redactor de Deportes. Jefe de Prensa.– Touché Editorial.

  • El árbitro… Pedro Manuel Mogena Frometa

    El árbitro… Pedro Manuel Mogena Frometa

    Cubano residenciado en Lima, Perú, que con perseverancia, esfuerzo y pasión, ha cumplido con las metas trazadas dentro de la esgrima, es nuestro primer protagonista de la nueva sección El Árbitro,  la cual esta dedicada a conocer esos personajes con tan importante rol en las competencias.

    Con una Licenciatura en Deportes e innumerables logros como atleta en su natal Cuba y fuera de ella, que le han permitido continuar dentro de la disciplina como entrenador e incluso, promotor de la esgrima en Perú a través de su club, CFF- Cuba Fencing & Fitness, hoy se abre un nuevo camino, al defender el deporte limpio o deporte de caballeros desde el  arbitraje.

    «El tema del arbitraje siempre me gustó porque considero que para uno ser buen atleta y buen entrenador, tiene que conocer de normas y reglas», manifiesta Mogena, quien asegura que durante su trayectoria dentro del equipo nacional juvenil, aprovechaba para arbitrar los asaltos de sus compañeros.

    Mogena inició en la esgrima a la edad de los 9 años en Bayamo Granma, tiempo en el que perteneció al equipo nacional juvenil. En el año 2012, luego de culminar su carrera universitaria, comenzó su trayectoria como entrenador. Cuatro años después y tras recibir una invitación de un club de esgrima peruano, decidió cruzar fronteras y continuar su carrera como formador.

    TW: ¿Cómo se dio el cambio para árbitro?

    El cambio para árbitro se da luego de participar en un curso que dictó un reconocido juez brasileño acá en Perú y tras las evaluaciones, quedé entre los mejores cursantes.

    TW: ¿Cúanto tiempo lleva ejerciendo como árbitro?

    Desde diciembre del año 2017, que fue cuando nos dictaron el curso, desde entonces, ya he participado en varios ranking nacionales que se han efectuado acá en Perú.

    TW: ¿ Cómo define su actual trayectoria como árbitro?

    Es una experiencia muy bonita porque después de ser atleta, y ahora tener la oportunidad de ser arbitro, me permite seguir ligado a la esgrima. De verdad que es bonito, aunque es una responsabilidad muy grande porque el árbitro siempre va a ser cuestionado.

    TW: ¿Cómo es la relación de un árbitro con los atletas?

    La relación tiene que ser fluida entre ambos, manteniendo ese vinculo de amista pero en competencias siempre recordar a lo que uno va, sin dejar a un lado la ética arbitral.

    TW: ¿Cuál ha sido el momento más feliz o satisfactorio durante su rol como árbitro?

    Un momento de esos ha sido cuando me toco dirigir una final en el ranking nacional de mayores acá en Lima. Me llenó de satisfacción porque fue una gran responsabilidad.

    TW: ¿Cuál ha sido el momento más difícil o incómodo durante su rol como árbitro?

    Pudiera decir que cuando tuve la oportunidad de certificarme por Perú como arbitro internacional durante una certificación FIE en Costa Rica, pero lamentablemente no pude participar debido a que no recibí un permiso por parte de la Federación Cubana de Esgrima. Hubiese sido un momento muy importante para mi.

    TW: ¿Qué anécdota recuerda durante su rol como árbitro?

    Recuerdo cuando un atleta que estaba recién llegado del mundial juvenil, me cuestionó una decisión durante un nacional, manifestando que en el mundial no era asi y yo le dije que la regla era una sola y que esa era mi decisión.

    TW: ¿Cuál es su mayor sueño como árbitro? 

    A corto plazo sueño con lograr certificarme como arbitro FIE y después de eso, sueño con poder arbitrar unos Juegos Olímpicos, Mundiales, y Copas del Mundo.

    «Siempre tuve presente que después de terminar mi carrera como atleta, debía ser tanto entrenador como árbitro» P. Mogena.

     

    Por Antonio Vásquez. Lic. en Comunicación Social, Periodista Redactor de Deportes. Jefe de Prensa.– Touché Editorial.