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  • Katarzyna Dabrowa: Un ejemplo a seguir dentro y fuera de la pedana

    Katarzyna Dabrowa: Un ejemplo a seguir dentro y fuera de la pedana

    Para ser un buen entrenador se necesitan muchas cosas, entre ellas, conocimiento, inteligencia, astucia, profunda capacidad de análisis y diseño de estrategias, creatividad, recursividad, paciencia, además de principios y valores humanos positivos bien arraigados, y la esgrimista polaca Katarzyna Dabrowa, entrenadora principal asociada de esgrima en la Universidad Estatal de Ohio, Estados Unidos, los tiene todos; es más, son esas cualidades las que le permiten cumplir una de sus misiones más importantes de la mejor manera: ayudar a los atletas que entrena a dar lo mejor, a tener autoestima, creer en sí mismos y alcanzar sus metas.

    Kasia, como la llama la mayoría de quienes la conocen, permitió a TouchéWorld entrar en su vida y conocer un poco más sobre su trayectoria personal y profesional.

    ¿Qué significa el deporte para usted?

    El significado de un deporte no es únicamente el deporte en sí, son todas las lecciones que aprendes a lo largo del camino, las lecciones que aprendes de la disciplina, de aceptar los comentarios negativos o positivos, y de tener el profesor adecuado que te enseñe a navegar a través de las emociones y también de las dificultades físicas.

    Además, todos los deportes permiten entablar amistades muy fuertes porque se viven emociones extremas: Ganas, pierdes y tienes momentos de duda, y ese tipo de emociones son las que conectan a la gente, lo cual es muy importante en nuestras vidas, tanto como individuos como profesionales.

    Usted nació en Polonia, ¿cómo terminó en Estados Unidos?

    En realidad, es una historia muy interesante. Todo se basó en suposiciones. Un año, cuando yo era niña, mi abuelo vio los Juegos Olímpicos y tuvo el sueño o la idea de que yo entrara en el mundo del atletismo, concretamente en el de la esgrima, y que luego fuera lo bastante buena como para recibir una beca en Estados Unidos e ir a estudiar allí. Y eso fue exactamente lo que ocurrió. Empecé a practicar esgrima y tuve la gran suerte de hacerlo en un club de esgrima muy bueno en mi ciudad natal y de contar con excelentes entrenadores que me enseñaron las bases adecuadas sobre las que construir. Llegué a Estados Unidos y me contrataron para practicar esgrima en Ohio State en 2010. Debía quedarme por tres años y nunca me fui. Trece años después, sigo aquí. Por supuesto, tengo a mi familia en casa, pero empecé a construir mi vida como adulta joven en un país diferente, a tener amigos, trabajos y sueños más grandes en los Estados Unidos, creo que eso fue lo que me mantuvo aquí.

    ¿Cómo llegó a ser entrenadora principal asociada de la Universidad Estatal de Ohio?

    La forma en que llegué a la OSU para entrenar fue gracias a Donald Anthony, nuestro Entrenador Principal, quien me entrevistó para el cargo en un momento en el que yo tenía los conocimientos técnicos necesarios en esgrima debido a mi sólida formación, pero no tenía mucha experiencia a nivel universitario. Él fue la primera persona en el mundo de la esgrima universitaria que contrató a una asistente que no tenía una amplia experiencia como otros entrenadores, así que decidí que me comprometería de todo corazón, que iba a hacer que se sintiera orgulloso y a apoyarle con su misión y su visión para el equipo. Lo he hecho de todas las maneras posibles y trabajo duro para asegurarme de estar a la altura de sus expectativas, porque depositó tanta confianza en mí que quiero demostrar que tomó la decisión correcta.

    ¿Qué hace que un entrenador sea bueno? ¿Qué cree que la convierte a usted personalmente en una buena entrenadora?

    Un buen entrenador es aquel o aquella que realmente se preocupa por los atletas, no sólo desde el punto de vista deportivo, sino también como seres humanos. Todos tenemos un momento de duda y necesitamos a nuestro entrenador. Recuerdo eso de mis entrenadores, siempre creyeron en mí en los momentos en que yo ni siquiera creía en mí misma. Cuando no tienes fe en ti mismo, saber que alguien cree en ti y que puedes apoyarte en él es una fuerza motriz y te hace superar al menos los momentos difíciles de tu vida. Tener un entrenador que te apoye puede cambiar las reglas del juego. Pero, al mismo tiempo, también es importante tener a alguien que sea honesto contigo. La honestidad no siempre es bonita, pero necesitas oír comentarios que no siempre son perfectos; necesitas saber que a veces eres malo, para mejorar, porque oír solo cosas positivas para sentirte bien, no te convierte en un mejor atleta. Si no te enfrentas a la realidad, no sabes lo que ha pasado. No creo que todo el mundo pueda hacerlo. Algunos entrenadores no lo hacen porque no quieren lastimar a sus atletas, pero permitirles «sumergirse» un poco les ayuda a aprender a «nadar». Esas son todas las cosas que intento tener en cuenta, y las lecciones que aprendí de mis propios entrenadores. También he aprendido mucho de nuestros entrenadores actuales en la OSU. He aprendido muchas cosas de Donald Anthony, entre ellas saber escuchar y hacer las preguntas adecuadas; de nuestro entrenador de sable, Dmitri Lapkes, mucha disciplina; de Elvis Gregory, nuestro entrenador de florete, escuchar también y ser consciente de los pequeños cambios en los atletas. He intentado tomar todas esas lecciones y construir mi propia ofensiva. No sé si eso me convierte en una buena entrenadora, pero intento serlo.

    ¿De qué logro se siente más orgullosa hasta ahora y por qué?

    Desde el punto de vista profesional, estoy muy orgullosa del lugar en el que me encuentro ahora mismo en mi papel de entrenadora en la Universidad, no solamente porque puedo ver el progreso de mis estudiantes-atletas en la pista de esgrima, cómo están creciendo profesionalmente y desarrollando sus habilidades, sino también porque, en este puesto, asumo muchas más responsabilidades que giran en torno a contribuir a la construcción del programa de esgrima y apoyar a con la misión y visión que, en última instancia, se propone capacitar a los estudiantes-atletas para que se conviertan en líderes seguros y con visión de futuro después de dejar la universidad, por lo que formar parte de ello es muy satisfactorio para mí, me hace sentir que estamos haciendo lo correcto. Uno de los mayores sueños que siempre he tenido es ayudar a las personas a convertirse en mejores versiones de sí mismas y proporcionar buenos ciudadanos al mundo, y estoy en una posición en la que puedo capacitar a las personas con las que trabajamos y darles precisamente eso, así que eso es lo que me enorgullece y me hace feliz.

    Usted estudió Psicología y un Master en Gestión Deportiva. ¿Cómo le ha ayudado haberlo hecho a ser mejor entrenadora?

    Realmente me ha ayudado a entender que puede haber muchas razones subyacentes en el comportamiento de las personas. Trabajo con deportistas y si veo que están pasando por algo o que reaccionan de una determinada manera, recuerdo que no es necesariamente el resultado de lo que ha ocurrido o de lo que alguien acaba de decir. Es mucho más complicado. Hay muchas capas diferentes que se van sumando hasta que llegan a ese punto. Ese componente de mi educación me hace ser consciente de que hay mucho más, y también me ha ayudado a saber cómo abordar ese tipo de situaciones, sin reaccionar, dando un paso atrás y evaluando la situación, pues si no soy consciente de lo que está pasando o si mi reacción se suma a lo que ellos ya están sintiendo, yo podría ser muy poco útil en ese momento.

    ¿Qué más le gustaría conseguir en su carrera? ¿Quisiera lograr algo más?

    Sí, siempre hay algo más, independientemente de dónde nos encontremos. Si empiezas a subir peldaños y ves el impacto que estás teniendo, te vuelves codicioso, en el buen sentido de la palabra, y quieres más, no necesariamente en la carrera, pero definitivamente me encantaría tener más impacto a la hora de animar a las mujeres jóvenes a involucrarse más en el deporte. Me gustaría que la esgrima fuera más accesible en la comunidad, que esta se implicara más, y ofrecer esas oportunidades a quienes no puedan pagar el precio completo de la esgrima, ayudándoles a tomar mejores decisiones y a tener una vida mejor gracias al deporte. 

    ¿Cuál cree que es la clave del éxito en una competencia?

    Creo que la clave es la capacidad de recuperación y la perseverancia, porque a lo largo de tu carrera pasas por momentos muy duros en los que tienes que ser resistente para volver a levantarte. Si te derriban, tienes que levantarte y seguir adelante. Hay que entender que hay que mantener la vista en el objetivo. Eso es lo que siempre les digo a mis atletas, que es una elección, no importa si la motivación viene o se va, lo importante es tomar la decisión de comprometernos con nuestro objetivo. Si entiendes que es una elección que has hecho, entonces tienes que ser capaz de seguir adelante. Si quieres tener éxito, el primer paso es comprender que la disciplina es una elección y que también aumenta tu capacidad de recuperación.

    ¿Qué consejo les daría a los atletas?

    Cuando te enfrentas a toda clase de retos, a veces es difícil ver el panorama completo, pero si logras hacerlo y darte cuenta de que esos momentos no duran para siempre, que son parte de una fase que todo el mundo tiene que experimentar, ellos te harán más resistente. Si haces lo correcto, estarás bien. Lo importante es seguir adelante.

    ¿Qué le diría a la gente que no sabe mucho de esgrima para que se interesen en este deporte?

    Les diría que vean videos de esgrima porque son geniales. Creo que la esgrima está infravalorada porque la gente no sabe mucho sobre ella, pero realmente vale la pena investigar sobre ella y probarla por uno mismo. Tiene componentes individuales y de equipo, así que es bueno sea que te guste lo uno o lo otro. Es uno de esos deportes que se pueden practicar a largo plazo. Puedes empezar a los 7 años y seguir practicándolo hasta los noventa. El grupo de veteranos de más edad es el Vet 80. Si quieres hacer un buen ejercicio, la esgrima es para ti porque te vuelves muy competitivo. Realmente no piensas en el aspecto físico. Solo lo haces porque quieres ganar y al mismo tiempo haces ejercicio. Duele un poco cuando te golpean, pero lo superas. ¡Es genial!

    Instagram de Katarzyna: @katdab

    Por Lillyana Vallejo Gómez. Comunicadora Social Periodista. Directora Editorial – TouchéWorld Editorial.

  • ALEXANNE VERRET: REFLEJO DE ESTRATEGIA Y CARISMA

    ALEXANNE VERRET: REFLEJO DE ESTRATEGIA Y CARISMA

    Fecha de nacimiento: 11 de octubre, 1998.

    Lugar: Montreal, Quebec, Canadá.

    Arma: Espada.

    Categoría: Senior.

    Mide: 174 cm. (6 pies, 3 pulgadas).

    Pesa: 65 kilos.

    Lateralidad: Derecha

    Sentada en un café, hablando libre y cálidamente, con el alma y la sonrisa abiertas, Alexanne Verret, carismática y excelente esgrimista canadiense, compartió con nosotros su vida y sus pensamientos, sin prisas, con un brillo especial en los ojos y la paciencia de una esgrimista que planea estratégicamente en su mente cada movimiento para alcanzar la cima de la victoria.

    He aquí el lienzo de la maravillosa persona que ella es.

    Cuando eras niña, ¿qué querías ser cuando crecieras?

    Cuando era más joven, vivía en el Reino Unido y solía ir a Londres con mi familia los fines de semana. Había un gran almacén de lujo y fantasía por departamentos que me gustaba mucho, y siempre quise ser su dueña. Ese era mi sueño de infancia. Por eso, más tarde me dediqué a estudiar negocios.

    ¿Te gustaría tener tu propia empresa?

    Sigo pensando que tengo ese lado emprendedor, así que es algo en lo que sigo pensando; quizá algún día, en un futuro próximo.

    ¿Cómo te iniciaste en la esgrima y cuántos años tenías? ¿Quién te inspiró o motivó para dedicarte a este deporte?

    Cuando niña, practicaba varios deportes, entre ellos la esgrima en el colegio de mi hermano, pero el horario era difícil de gestionar para mis padres, así que me propusieron dejarla, pero yo no quise hacerlo porque era el único deporte en el que él y yo compartíamos juntos.

    ¿Tienes más hermanos o hermanas?

    Tengo un hermano mayor y una hermana menor. Soy la del medio.

    ¿Cómo te describirías como deportista?

    Como atleta, soy muy emocional y táctica. Pienso mucho, quizá más que mucha gente.  Me encanta la estrategia.

    ¿Qué es lo que más te gusta de la esgrima?

    Me gusta que es como un entrenamiento, pero no te das cuenta de que estás haciendo tanto ejercicio. Ni siquiera notas que estás sudando. En la esgrima no piensas en moverte, como en otros deportes, sólo piensas en lo que está pasando. También es como una partida de ajedrez porque tienes que pensar. Me gusta la estrategia. Me encanta.

    ¿Te gustan también los videojuegos de estrategia?

    Cuando juego cualquier cosa, ping-pong o incluso Monopolio, siempre intento buscar la técnica y la estrategia. Analizo cómo está jugando la otra persona. Es algo que la esgrima sacó de mí. Soy muy competitiva y siempre intento ver cómo ganar, quizá un poco más intensamente que otras personas. La gente simplemente entra en el juego y se esfuerza al máximo, pero lo mío es la estrategia.

    Si pudieras dar un consejo a tu niña interior en el pasado, ¿cuál sería?

    Le diría que el trabajo duro da sus frutos. Aunque no veas por lo que trabajas cada día, a la larga, cuando sigues trabajando por algo, las cosas buenas van a volver -aunque sea dentro de 10 años-, así que nunca te rindas.

    ¿De qué logro te sientes más orgullosa hasta ahora y por qué?

    En esgrima, estoy muy orgullosa de mi tercer puesto en la Copa del Mundo de Vancouver, algo que dio sus frutos después de muchos años de practicar el deporte. Después de 16 años, por fin llegaron algunos resultados importantes. Ser reclutado por la Universidad Estatal de Ohio (Ohio State University) también ha sido uno de mis mayores logros, porque creyeron que mi potencial como esgrimista era muy bueno, y eso no sólo me ayudó a desarrollar mi carrera como esgrimista y a ganar una medalla en una Copa del Mundo después de graduarme, sino que me permitió tener un gran trabajo que me encanta.

    ¿Y personalmente?

    Personalmente, de lo que estoy más orgullosa es de mi capacidad para adaptarme a diferentes sitios. Soy originaria de Quebec, pero me mudé a Columbus para ir a la universidad, y pude hacer amigos y una red de contactos. Tuve que hacer lo mismo en Vancouver, adonde me trasladé para formarme. No conocía a nadie, salvo a un entrenador, pero me forjé un sistema de apoyo y pude hacer amigos.

    ¿Cuántos idiomas hablas?

    El francés es mi primer idioma y el inglés el segundo. Y me gusta fingir que hablo español. Estudié dicho idioma durante tres años. Puedo defenderme, transmitir mis ideas y entender la conexión de las palabras.

    También tienes un trabajo en tu campo de estudio, ¿cierto?

    Sí, así es. Trabajo como analista en una importante compañía consultora. Hago asesorías sobre información financiera. Es básicamente consultoría a menor escala. Me reúno con clientes y trabajo mucho con Excel. Utilizo mucho mi formación contable. En un futuro próximo, cuando me retire de la esgrima, obtendré el CPA (Certificado como Contadora Pública).

    ¿Cómo compaginas la esgrima y el trabajo cuando tienes que viajar para participar en competencias?

    Mi empleador me apoya mucho. De hecho, hay otros atletas que también trabajan para esa empresa. Me dejan trabajar medio tiempo. Solamente trabajo por la mañana, así que puedo entrenar antes y después del trabajo, y por la noche. También tienen un acuerdo para que pueda ir a las competencias y campamentos. Me animan en mi carrera como esgrimista.

    ¿Qué te hizo perseverar hasta convertirte en la esgrimista que eres hoy?

    Cuando estaba en la escuela practicaba esgrima. Luego fui a una universidad en Quebec y como me seguía gustando este deporte y estudiar; y me parecía fácil, seguí practicándolo. Después me ofrecieron una beca en la Universidad Estatal de Ohio y no había ni siquiera que pensarlo, era una excelente oportunidad. Así fue como me desarrollé como esgrimista. Después de terminar la universidad, era el momento de decidir si quería continuar siendo esgrimista, así que decidí que me gustaba mucho este deporte y que aún no era hora de dejarlo.

    ¿Cuál ha sido tu sueño más preciado?

    Uno de ellos sería ser la mejor esgrimista que pueda ser, sin presionar por los resultados, pero de manera que pueda ver a qué nivel puedo llevar mi carrera como tal. Obviamente, también está el sueño olímpico. Como he dicho, tal vez me gustaría tener mi propia empresa algún día o tener un alto cargo en una organización.

    ¿Qué esperas conseguir en tu carrera?

    Obviamente, aspiro a la clasificación para París 2024. Ese es el objetivo. Veremos cómo se dan las cosas. Será estupendo.

    ¿Qué o quién te inspira cada día para alcanzar tus sueños y cuál es tu referencia en el mundo del deporte, y por qué?

    Yo diría que mi madre y mi padre son quienes me inspiran. Quiero tener una vida como la de ellos algún día. Me gustan mucho sus valores y estoy muy agradecida de tenerlos en mi vida.

    En el plano deportivo de la esgrima, mi mentora, Sherraine Schalm. Fue la mejor esgrimista que ha tenido Canadá y ocupó el primer puesto mundial en FA femenina, que es mi disciplina. En realidad, tengo mucha suerte de poder trabajar directamente con ella. Es bueno tener una mentora que fue la mejor del mundo y es de mi propio país. Es genial poder trabajar directamente con alguien que realmente quieres ser.

    ¿Cuál crees que es la clave del éxito en una competencia?

    Yo diría que la clave del éxito es creer en uno mismo. Creo que puedes tener todas las herramientas adecuadas, pero si no tienes ese plus de confianza, no conseguirás nada. Creer que eres el mejor, aunque no lo seas: creo que esa es la clave del éxito. Tienes que creértelo de verdad, no sólo fingir que te lo crees. Tienes que decirte a ti mismo: «He hecho el trabajo, puedo hacerlo, aquí estoy para dar lo mejor de mí misma y ganar».

    ¿Cuál es la derrota de la que más has aprendido en tu carrera?

    Una de ellas es el último ciclo olímpico. Fue muy duro. Para Tokio 2020, como Equipo Canadá, estábamos en puestos de clasificación y al final no logramos clasificar para los Juegos Olímpicos hasta la última competencia. Fue bastante desgarrador, al igual que el camino para llegar allí. Fue un año muy duro. En esas situaciones, es muy importante rodearte de gente que te apoye. Aprendí que los momentos duros son difíciles, pero pasan. Y tener a tu alrededor a las personas adecuadas, que te animan cuando otros no lo hacen, es muy importante, porque alcanzar metas altas no es fácil sin el sistema de apoyo adecuado.

    ¿Qué les dirías a esas personas que se sienten mal y no saben cómo manejar la situación cuando no ganan?

    Si ganas, estupendo; pero si no, diviértete y hazlo lo mejor que puedas.

    Ser un deportista de alto rendimiento no significa practicar un deporte individual, hay toda una ciudad detrás de ti, no eres sólo tú, hay todo un equipo: tus padres, entrenadores, compañeros, psicólogo deportivo, y fisioterapeuta. Hay todo un equipo detrás de ti que te anima, por eso es muy importante que estés con el equipo adecuado.

    Instagram de Alexanne: @alexeverret

    Por Lillyana Vallejo Gómez. Comunicadora Social Periodista. Directora Editorial – TouchéWorld Editorial.